Alberto Tovar

Eres joven, no inmortal

Con el aumento de las hospitalizaciones COVID en la población joven, resulta importante considerar los seguros de vida y médicos.

¿De qué edad te sientes? Es muy posible que la percepción esté en función de tus achaques y por eso la juventud nos hace actuar como si fuéramos inmortales, porque la probabilidad de caer gravemente enfermo o morir es mucho menor. Sin embargo, debemos reflexionar sobre el uso de coberturas para minimizar el golpe de las contingencias; más ahora que con la variante Delta aumentó el internamiento de jóvenes; revisemos algunos aspectos.

1.- A pesar de ser bajo, el riesgo de los jóvenes siempre esta presente y el patrimonio se va rápido, sobre todo al empezar a laborar, pues se tienen pocos recursos. Ello significa un alto grado de angustia y dependencia.

No es necesario estar a punto de morir para resentirlo; hay padecimientos crónicos que implican un gasto mensual elevado de por vida.

2.- Es un tema de responsabilidad. Quienes con certeza entrarán a salvar la situación serán los padres, para lo cual habría que revisar si cuentan con el patrimonio suficiente y qué tanto los afecta en sus planes de retiro.

Aunque es común vivir con la pareja sin casarse y retrasar la llegada de los hijos, existe un compromiso implícito de ambos para cuidarse y solventar este tipo de contingencias.

3.- La buena noticia es que, gracias a la incidencia mínima de eventos a esas edades, los seguros de vida y médicos llegan a ser “baratos”, sin requerimientos de engorrosos exámenes de salud. También, podrías optar por una cobertura parcial para casos extremos y así reducir la salida de dinero.

Si lo postergas, el problema sería que cuando los requieras ya estés impedido por la edad o la preexistencia de algún padecimiento.

4.- Al racionalizar el gasto, resulta que cuidas más al auto que a ti. Por desgracia, los servicios de salud pública están saturados y tener forma de pagar los privados puede hacer la diferencia en tu bienestar y productividad laboral.

5.- Recuerda que te jubilarás con tus propios recursos ahorrados por medio de la Afore y de tus inversiones personales. Los seguros tienen esquemas que además de protegerte, te pueden ayudar a generar un soporte para la vejez y te dan beneficios fiscales.

6.- Para aquellos que son malos para ahorrar, los seguros con recuperación te obligan a destinar una parte del ingreso para el futuro. Tiende a ser una inversión con bajo rendimiento; sin embargo, creo que es un ingrediente de un buen portafolio, pues te ayudan con las eventualidades.

Disfruta de la juventud, pero establece una red de protección porque no eres inmortal.

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Twitter: @albertotovarc

Alberto Tovar

Economista, especializado en negocios y finanzas personales; certificado como coach de vida y equipos. Actualmente es el Director Regional de la Zona Norte de El Financiero. Ofrece conferencias y consultoría a organizaciones diversas.

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