El operativo militar que buscaba la detención de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, en Tapalpa, Jalisco, reafirmó la capacidad de armamento del crimen organizado.
El 22 de febrero, las autoridades detuvieron a dos presuntos escoltas de ‘El Mencho’, Andrés ‘N’ y Genaro ‘N’, quienes portaban armas largas diseñadas para el Ejército y fuerzas especiales.
Según la carpeta de investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), a los detenidos les aseguraron fusiles Barrett calibre .50 modelo M107A1, fusiles modelo SCAR calibre 7.62x51 mm y una pistola calibre .38 súper auto, marca Colt. Estas armas superan el poder de fuego de las policías municipales.
¿Por qué el Barrett se convirtió en el ‘preferido’ del crimen organizado?
No es novedad que el fusil Barrett figure en arsenales del crimen organizado. Desde hace años, autoridades federales aseguran esta arma en vehículos artillados, conocidos como ‘monstruos’, en cateos o después de enfrentamientos armados.
La razón de su presencia en arsenales criminales radica en su capacidad para perforar blindajes e incluso aeronaves artilladas. Las organizaciones criminales adaptan camionetas con blindajes artesanales que utilizan para patrullajes en territorios bajo su control o para confrontaciones con las Fuerzas Armadas.
Una forma de contrarrestar las camionetas blindadas de grupos antagónicos consiste en el uso del fusil Barrett. Durante el Culiacanazo de 2019, grabaciones muestran a miembros del Cártel de Sinaloa con esta arma contra militares que mantenían detenido a Ovidio Guzmán López, alias ‘El Ratón’.
El crimen organizado obtiene su arsenal, en gran parte, en el mercado legal de armas de Estados Unidos. Estimaciones oficiales indican que de las 23 mil armas aseguradas durante la administración de Claudia Sheinbaum, el 80 por ciento proviene de Estados Unidos.
En México, el mercado legal de armas mantiene controles estrictos y no permite la venta de armamento equiparable al poder de fuego de las Fuerzas Armadas, únicas con autorización para portar fusiles Barrett calibre .50.
¿Quién surte las armas al crimen organizado?
El tráfico de armas desde Estados Unidos a México permite al crimen organizado el acceso a armas largas de alto poder.
Recientemente surgió información sobre el origen de municiones para el Barrett. Estas provienen de la Planta de Municiones del Ejército de Lake City, propiedad del gobierno de Estados Unidos. Se trata del principal fabricante de municiones para rifles utilizados por el ejército y proveedor del mercado civil estadounidense.
De acuerdo con una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, los fusiles calibre .50 superan los miles de dólares en el mercado legal y los cartuchos cuestan entre tres y cuatro dólares por unidad. Los cárteles mantienen capacidad económica suficiente para adquirirlos y utilizarlos en sus conflictos armados.







