Eliminar la permanencia de las 300 Juntas Distritales del Instituto Nacional Electoral (INE) como propone la reforma electoral representaría una regresión de 45 años y pondría en riesgo la imparcialidad con la que debe conducirse el árbitro electoral, advirtieron los consejeros Jaime Rivera y Dania Ravel.
Luego de darse a conocer la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbuam y la Comisión para dicho fin, el consejero Rivera rechazó la eliminación de la permanencia de las juntas y afirmó que con la decisión se regresaría a los comités electorales temporales que funcionaban en la década de los 80, los cuales dijo no son el mejor mecanismo para elecciones confiables.
“El mejor mecanismo para organizar elecciones imparciales, eficientes y confiables son las juntas distritales permanentes integradas por profesionales de carrera, como hoy existen. Volver a los comités electorales temporales sería una regresión de 45 años”, advirtió el consejero.
¿Por qué consejeros del INE rechazan reforma electoral de Sheinbaum?
La consejera Dania Ravel afirmó en entrevista con El Financiero que la contratación de personal temporal para las juntas distritales no sólo sería un golpe a la especialización necesaria para elecciones de calidad sino que también pone en riesgo la imparcialidad con la que tiene que actuar la autoridad electoral, pues abriría la puerta a que ingresen al INE personas con afinidad partidista.
“Es fundamental que permanezcan y hablando incluso en temas de equidad en la contienda y de que podamos garantizar un árbitro imparcial, pues el tema de tener a personas que estén de manera permanente trabajando en las juntas.
“Evita que en cada proceso electoral tengan que hacer contrataciones eventuales y que a lo mejor no solamente lleguen personas que no tengan ese nivel de especialización y conocimiento, sino a la mejor personas que puedan tener algún interés partidista y que entonces pueda hacer que esto ponga en riesgo la imparcialidad con la que tiene que actuar la autoridad electoral”, dijo.
Ravel precisó que en las juntas del INE laboran cerca de 13 mil personas y su despido para la contratación de eventuales significaría una carga presupuestal importante para el árbitro electoral que tendría que contemplarse en la discusión.
“También habría que ver, pues el tema de sus derechos laborales. Hay personas que llevan mucho tiempo trabajando aquí y por supuesto que eso implicaría una presión presupuestal para el instituto, para darle lo que les corresponda de compensación o liquidación”, dijo.
La consejera Ravel también rechazó el recorte del 25 por ciento propuesto para el INE, pues no se disminuyen las tareas que tiene encomendadas, y exigió al Congreso incluir a los consejeros electorales en la discusión para que puedan exponer la importancia de las juntas distritales y qué hacen con cada peso de presupuesto que reciben.







