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Violencia contra mexicanas en servicios de procuración de justicia crece durante epidemia

Las agresiones cibernéticas también aumentan durante el confinamiento de 2020, según un análisis de ONU Mujeres y el Colegio de México.

La violencia contra las mujeres en los servicios de procuración de justicia y en el ámbito cibernético creció durante el confinamiento por el COVID-19 en al menos cinco entidades del país, de acuerdo con un análisis de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) Mujeres y el Colegio de México.

El organismo internacional y el centro académico realizaron un análisis cualitativo en la Ciudad de México, Puebla, Jalisco, Nuevo León y Coahuila para conocer los tipos y modalidades de violencia que han vivido mujeres y niñas mexicanas durante el encierro.

El estudio Violencia contra las mujeres y las niñas en el contexto del confinamiento por la pandemia de COVID-19 en México. Estudio cualitativo. Informe de Resultados se realizó el 20 y 27 de julio de 2020.


Durante la investigación se formaron grupos de discusión, donde participaron mujeres que son miembros de organizaciones que luchan contra la violencia.

De acuerdo con el estudio, una forma de violencia que se incrementó durante el confinamiento fue la institucional, especialmente en los servicios de procuración de justicia.

Según los testimonios recabados, las mujeres fueron objeto de revictimización cuando acudieron buscar apoyo gubernamental y en los servicios de salud:

“Hubo un caso que para nosotras fue muy fuerte, fue con una ginecóloga… ella le dijo que tenía que hacer el aborto y que le cobraba 40 mil por hacerlo aquí en Monterrey, y que tenía ya 14 semanas y que ‘tenía que hacerlo’… Cuando esta chica llega con nosotras, referida por otras personas, la mandamos precisamente con nuestra ginecóloga aliada y le dijo: ‘Tienes nueve semanas y lo puedes hacer tranquilamente con medicamentos, no hace falta ninguna intervención quirúrgica (…)’”, compartió Luisa, quien es parte de una organización civil en Nuevo León.


Las entrevistadas dijeron que la epidemia ha servido como pretexto para que los servidores públicos ejerzan violencia institucional y minimicen las situaciones en que las mujeres han sido vulneradas.

Además, en todos los grupos de las entidades se habló de un aumento de la violencia cibernética, en particular la extorsión y el uso de imágenes de mujeres.

“Se disparó en los primeros meses porque al final de cuentas, también las relaciones personales pues tendrían que seguir la dinámica que estaba siguiendo todo, entonces, a partir de eso, bueno, recibimos personas, tanto mujeres, niñas incluso, y una persona gay también que estaba siendo acosada por su pareja sentimental o por una persona a la que le había mandado sus nudes”, dijo Hannah, de una organización civil de Coahuila.

Las organizaciones civiles destacaron que aunque autoridades locales implementaron programas de apoyo a las mujeres, no se logró una operación óptima, por lo que las víctimas acudieron a grupos de apoyo de activistas.

‘’Las instituciones públicas desarrollaron distintas estrategias ante la contingencia sanitaria, algunas con planificación y otras sin ella. Entre las primeras se encuentra la creación de líneas telefónicas de emergencia o aplicaciones que permiten generar alertas de seguridad. Las segundas consistieron en improvisar acciones a quienes tenía mayor riesgo feminicida’', se explicó en el informe.

El análisis apuntó que el uso de redes sociales ha sido de gran ayuda para las activistas, ya que se formaron grupos de apoyo locales y se difundieron protocolos de ayuda y atención a víctimas de diversos tipos de violencia.