La Guardia Nacional (GN) informó que puso a disposición de “las autoridades competentes” al personal y armamento involucrados en la muerte a tiros de un servidor público de la Fiscalía General de Justicia de Sonora y las lesiones a una agente del Ministerio Público estatal.
Los hechos ocurrieron ayer en Caborca, en una brecha de terracería que conduce al ejido San Isidro, cuando los guardias nacionales encontraron una camioneta Tahoe a la cual dispararon, presuntamente al confundir a los ocupantes con delincuentes.
En el ataque falleció José Ramón Reyes, de 37 años, secretario escribiente de la Fiscalía, mientras que su hermana, Verónica, de 35 años, agente del MP Especializado en Adolescentes, resultó herida en el brazo.
El general Luis Rodríguez Bucio, comandante de la GN, ordenó una investigación interna y ofreció colaborar con las autoridades para deslindar cualquier responsabilidad.
“El personal de la Guardia Nacional involucrado, así como su armamento, se encuentran a disposición de la autoridades competentes para determinar con transparencia y apego a derecho la mecánica de los hechos”, indicó la institución.
Afirmó que no tolerará abusos o uso excesivo de la fuerza por parte de su personal en este ni en ningún otro caso similar.
La fiscal de Justicia de Sonora, Claudia Indira Contreras, pidió a la Guardia Nacional y a la Fiscalía General de la República (FGR) su apoyo para proporcionar la información de quienes participaron en estos hechos y que el caso se investigue con la debida diligencia.
“”Estoy clara que debemos actuar en todo momento conforme a derecho y dar ejemplo de entereza y firme decisión, de que se deslinden responsabilidades del personal operativo”, puntualizó.
El caso de Caborca representa el segundo evento en menos de un mes en el que elementos de la GN se ven involucrados en la muerte de civiles; en abril pasado, durante una persecución en el centro de Nuevo Laredo, Tamaulipas, guardias nacionales dispararon y asesinaron al conductor de una camioneta, así como a una mujer comerciante, ambos ajenos a los hechos.




