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Venezuela se 'mete' en la formación del nuevo Gobierno de España

Los líderes de los partidos que obtuvieron el mayor número de escaños en las elecciones del domingo, PSOE y Podemos, no comparten una posición respecto a Leopoldo López.

El levantamiento fallido en Venezuela está teniendo un efecto sorprendente, pero tangible a miles de kilómetros de distancia: en España.

Al conceder refugio al líder opositor Leopoldo López en calidad de "invitado" en su embajada en Caracas, el presidente español Pedro Sánchez optó por profundizar la participación del país en la tortuosa situación de una manera que no agrada a sus posibles socios.

Luego de que su Partido Socialista Obrero Español (PSOE) consiguiera 123 escaños en las elecciones celebradas el 28 de abril, el mandatario aún necesita el apoyo del partido antiestablishment Podemos para gobernar.

El problema es que el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, consideró que el alzamiento de Juan Guaidó, con López a su lado, representa un intento de golpe de Estado en Venezuela.

"Guaidó no quiere unas elecciones libres, quiere un golpe de Estado que provoque una intervención de Donald Trump y un baño de sangre en Venezuela", afirmó Iglesias el miércoles.

También piensa que Sánchez cometió un error al reconocer a Guaidó como legítimo presidente interino de Venezuela.

Se espera que Sánchez mantenga conversaciones con líderes políticos la próxima semana, incluido Iglesias, a fin de explorar sus opciones para conformar un Gobierno.

Mientras tanto, la tensión sigue aumentando en Caracas luego de que un tribunal ordenara el miércoles el arresto de López, a lo que España comunicó que no lo entregará. También pidió celebrar elecciones inmediatas y reiteró su llamado a que la situación no caiga en un baño de sangre.

Es raro que un tema de política exterior se convierta en un evento importante en la política nacional española, pero el problema de Venezuela es uno de ellos, comentó Antonio Barroso, director general para Europa de Teneo Intelligence en Londres.

Aun así, es poco probable que tenga mucha influencia por ahora en el proceso de formación de un nuevo gobierno, precisó el directivo. Lo que está claro es que al darle la bienvenida a López en la casa de su embajador en Caracas, España tomó un riesgo al involucrarse más en la inestable política venezolana.

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