LA HABANA. La policía cubana detuvo a varios disidentes durante unas manifestaciones pacíficas por el Día Internacional de los Derechos Humanos realizadas en una popular avenida de La Habana.
Las acciones tuvieron lugar frente a la popular heladería Coppelia, donde varios activistas fueron detenidos. No había una estimación de las cifra de detenciones hasta el momento.
Policías vestidos de civiles dispersaron a los manifestantes que coreaban "¡Vivan los derechos humanos!" con sus dedos índice y pulgar en forma de "L", simbolizando la palabra libertad.
Los detenidos eran ingresados por los policías a los asientos traseros de varios autos.
Simpatizantes del gobierno cubano, en tanto, coreaban "¡Viva la Revolución!" o "¡Viva Fidel", en alusión al ex presidente Fidel Castro, quien gobernó el país desde la Revolución de 1959.
El incidente tuvo lugar a la vista de los corresponsales acreditados en La Habana, que fueron convocados a la manifestación por las Damas de Blanco, un grupo de esposas y familiares de disidentes que han pasado tiempo en la cárcel.
Un hombre fue detenido cuando arrojó un puñado de volantes en la calle. La policía recogió rápidamente los volantes y se negó a mostrar una copia.
El gobierno cubano describe a todos los disidentes en la isla como mercenarios al servicio de Estados Unidos, a quien considera su enemigo político.




