Estados Unidos autorizó la venta de petróleo y productos petroquímicos iraníes que ya están cargados en buques cisterna, en un intento por contrarrestar el aumento de los precios del crudo debido a la guerra en Medio Oriente.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia general para la energía que ya se encuentra a bordo de los buques desde el viernes. Estas compras están autorizadas hasta el 19 de abril. La medida sigue a otras similares adoptadas para el petróleo ruso en tránsito marítimo, con el objetivo de aliviar la escasez de combustible causada por la guerra.
Por ahora, la mayor parte del petróleo iraní es adquirido por clientes chinos, en especial refinerías independientes conocidas como “teteras”. La exención estadounidense ampliaría el abanico de compradores potenciales, pero cualquier nuevo cliente enfrentará el desafío de estructurar acuerdos mientras otras restricciones impuestas a Irán, incluido su acceso a los mercados financieros internacionales, continúen vigentes.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán paralizó casi por completo los envíos a través del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo mundial. Solo un número reducido de petroleros iraníes y chinos logra cruzarlo.
Los precios del crudo Brent subieron más de 50 por ciento este mes, mientras que el petróleo de Medio Oriente, como el Murban —crudo insignia de Abu Dabi—, duplicó su valor.
Precio de los combustibles ‘golpea’ a Trump y el Partido Republicano
El aumento en los precios del combustible para los consumidores estadounidenses ejerce presión sobre el presidente Donald Trump y el Partido Republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Una inflación prolongada podría reducir la capacidad del partido para mantener el control del Senado y la Cámara de Representantes. La pérdida de cualquiera de estas cámaras pondría en riesgo la agenda del mandatario.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, calificó la exención para el petróleo iraní como una “autorización a corto plazo y estrictamente limitada que permite la venta del petróleo iraní actualmente varado en el mar”. En una publicación en X, agregó que la medida liberará alrededor de 140 millones de barriles. También afirmó que Irán “tendrá dificultades para acceder a los ingresos generados”.
Esa cifra probablemente se refiere al petróleo en tránsito marítimo. Podría incluir cargamentos ya reservados y no reflejar la disponibilidad real. Goldman Sachs estima que existen 105 millones de barriles de petróleo iraní en tránsito marítimo.
Irán niega tener crudo en tránsito
Irán rechazó esa cifra. El portavoz del Ministerio de Petróleo, Saman Ghodousi, declaró en X que el país no tiene crudo flotante ni excedente disponible para los mercados internacionales. Afirmó que Estados Unidos intenta brindar apoyo psicológico al mercado petrolero.
En Estados Unidos, los demócratas del Congreso criticaron la medida. Argumentaron que la decisión de Trump representa un beneficio económico para Irán en medio de una guerra que el propio presidente inició.
“Decir que es un espectáculo de payasos se queda corto”, dijo el demócrata de Virginia Don Beyer en una publicación en X.
Además de las exenciones a las sanciones, la administración Trump liberó más de 45 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas y suspendió de forma temporal un mandato de transporte marítimo que databa de hace un siglo, con el fin de reducir los costos de traslado.
El precio de referencia mundial del petróleo cerró el viernes por encima de los 112 dólares por barril, el nivel más alto desde mediados de 2022. Después mostró una ligera moderación tras declaraciones de Trump sobre una posible reducción de los esfuerzos militares estadounidenses contra Irán.







