El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la muerte de Ali Jameneí, líder supremo de Irán, tras un ataque coordinado con Israel.
Afirmó que “no pudo evadir nuestra inteligencia ni nuestros sofisticados sistemas de rastreo” y calificó la muerte como un acto de justicia para el mundo por los asesinatos y mutilaciones que cometió el gobierno iraní.
Hizo un llamado al pueblo iraní para que tome el gobierno y a las organizaciones del orden para que trabajen junto a sus compatriotas con el fin de “devolver la grandeza que se merece” el país.
“Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los grandes estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios”, escribió en Truth Social.

¿Quién era Ali Jameneí?
Ali Jameneí, de 86 años, ejerció como líder supremo de Irán desde 1989; era la máxima autoridad política y religiosa del país, por encima del presidente.
Cuando llegó al poder, superó dudas sobre su autoridad tras suceder al ayatolá Ruhollah Jomeini, líder de la Revolución Islámica. Jameneí carecía de las credenciales religiosas de su predecesor. Tampoco destacó por su carisma.
Durante su mandato, consolidó el sistema de gobierno de los “mulás”, o clérigos musulmanes chiíes, que le aseguró un lugar como autoridad incuestionable.

Al mismo tiempo, convirtió a la Guardia Revolucionaria —un grupo paramilitar— en la fuerza dominante en el ejército y en la política interna de Irán. Dio vía libre para que esta organización desarrollara una red de negocios que dominó la economía del país; a cambio, esos “militares de élite” se convirtieron en su fuerza de choque.
La primera amenaza que enfrentó Jameneí —y que destapó su modelo de liderazgo— fue un movimiento reformista que buscaba otorgar mayor poder a los funcionarios electos, algo que amenazaba al sistema de la República Islámica.
Entonces, la Guardia Revolucionaria y otras agencias de seguridad reprimieron las olas de protestas que surgieron tras el fracaso del movimiento reformista. El mecanismo se repitió en 2009 por acusaciones de fraude; en 2017 y 2019 por la economía, y en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, a manos de las autoridades por no usar correctamente el hiyab.
Jameneí convirtió a Irán en una potencia regional
Cuando Jameneí asumió el poder, Irán concluía una guerra con Irak. A lo largo de las tres décadas siguientes, transformó al país en una potencia con influencia en todo Medio Oriente.
Irak se convirtió en un elemento unificador del Eje de Resistencia de Irán, que agrupaba a la Siria de Bashar al‑Assad; a Hezbollah, en el Líbano; al grupo miliciano palestino Hamás; y a los rebeldes hutíes, en Yemen. Para 2015, la alianza estaba en su apogeo y puso a Irán a las puertas de Israel.
Con información de AP.






