El presidente ruso, Vladímir Putin, recibió este miércoles 18 de febrero al ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, para abordar la crisis energética en la isla debido al embargo de Estados Unidos.
“La reunión tiene una importancia especial dados los difíciles momentos que está atravesando nuestra amistosa y hermana Cuba”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Subrayó que “Rusia se ha pronunciado de manera consecuente contra el bloqueo de la isla, al igual que muchos otros países en el mundo”.
“Tenemos relaciones con Cuba, valoramos altamente estas relaciones. Tenemos intención de seguir desarrollándolas y, por supuesto, continuar proporcionando la ayuda correspondiente a nuestros amigos en estos tiempos difíciles”, señaló.
Rusia descarta ‘venganza’ de Trump por ayudar a Cuba
El portavoz de Putin descartó que la cooperación entre Moscú y La Habana pueda repercutir en las actuales negociaciones sobre Ucrania con mediación estadounidense, que continúan este miércoles en Ginebra.
“No creemos que estos sean asuntos relacionados”, resaltó, en alusión a la amenaza de imponer aranceles que vertió a finales de enero el presidente de EU, Donald Trump.
Rodríguez, cuya visita no se había anunciado, también se reunirá este miércoles con su colega ruso, Serguéi Lavrov, adelantó la portavoz de Exteriores, María Zajárova.
“Expresamos nuestra firme solidaridad con La Habana ante la presión exterior sin precedentes tanto económica como coercitiva”, señaló en rueda de prensa.
Y recordó que la isla vive durante casi setenta años “en condiciones de bloqueo ilegítimo, antihumano, económico, comercial y financiero de Estados Unidos, que se ha visto reforzado después de las acciones militares de Washington en Venezuela el 3 de enero pasado”.
Moscú adelantó recientemente que está en contacto con las autoridades cubanas y que se prevé el suministro de petróleo al régimen castrista, algo que no ocurre desde el envío de 100 mil toneladas de crudo en febrero de 2025.
A su vez, las aerolíneas rusas han tenido que suspender sus vuelos a La Habana y repatriar a varios miles de turistas ante la falta de combustible en la isla caribeña.
El asedio energético ha llevado al Gobierno cubano a poner en marcha un duro plan de contingencia, con servicios mínimos en hospitales, teletrabajo en oficinas y racionamiento extremo en las gasolineras, que está afectando también a grandes empresas extranjeras.







