MADRID.- Poco antes de entrar a la prisión, aún en la sala de audiencias del Tribunal Supremo, el hasta hace un par de semanas secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, dijo que lo encarcelaban “por ser el arquitecto de conseguir gobiernos progresistas en España”.
En realidad conseguía dinero a través de moches, desde ese cargo y desde la titularidad del Ministerio de Transportes.
Ingresó a la prisión de Soto del Real por formar parte, con otro exministro de Transportes del presidente Pedro Sánchez, José Luis Ábalos –según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil–, una trama de corrupción y “encabezar una organización criminal, tráfico de influencias y cohecho”.
El caso de corrupción que tiene en una celda a Santos Cerdán, uno de los hombres más cercanos a Pedro Sánchez, ha desnudado el funcionamiento interno del poder en el Partido Socialista Obrero Español.
Lo que comenzó como una investigación por contratos amañados en Navarra, hoy alcanza dimensiones internacionales.
Y apunta a una red organizada de comisiones, favores políticos y desvío de fondos con ramificaciones en empresas, gobiernos autonómicos y embajadas extranjeras.
El juez Leopoldo Puente lo dejó claro: Santos Cerdán no fue un actor menor. Fue el cabecilla de una organización criminal que operó durante años con cobertura política y acceso a contratos públicos millonarios.
Las pruebas no son rumores, sino 16 horas de audios grabados por Koldo García –principal asesor de Ábalos– y un voluminoso expediente de la UCO con documentos, mensajes y testimonios.
El epicentro fue Navarra. Allí, Cerdán era socio mayoritario de la empresa Servinabar, con el 45 por ciento de las acciones desde 2016. Esa firma pasó de organizar eventos a recibir cientos de millones de euros en adjudicaciones públicas.
El caso más escandaloso fue la adjudicación del túnel de Belate, por 76 millones de euros, con fondos europeos y del gobierno central.
Tres miembros de la mesa de contratación firmaron votos particulares por manipulación en las puntuaciones. Las irregularidades eran tan obvias que el proceso fue impugnado internamente, sin éxito.
Pero Belate fue sólo el comienzo. Servinabar también recibió contratos para un colegio en Arbizu, la ampliación del Navarra Arena, la rehabilitación del Archivo General y 62 viviendas en Ripagaina.
Millones y más millones que aún no se sabe, o no se ha dicho, dónde han ido a parar.
¿Cómo operaba la trama corrupta?
La trama operaba con eficacia: licitaciones diseñadas, obras infladas y mordidas garantizadas.
En los audios entregados al juez se escucha a Ábalos dar instrucciones: “Esto hay que moverlo ya… pero que no se note. Que se reparta, pero sin ruido”.
Koldo, su operador, le responde con furia: “El hijo de puta de Santos me ha utilizado durante quince años y no me ha dado nada”.
La relación entre Cerdán, Ábalos y Koldo era de absoluta confianza.
En otro audio, grabado el 9 de abril de 2019, se les escucha eligiendo acompañantes sexuales para una reunión de fin de semana. Las conversaciones implican pagos, favores sexuales, nombramientos e incluso sobornos a cambio de contratos públicos.
Eran “los arquitectos de los gobiernos progresistas en España”.
Investigación se extiende más allá de España
La investigación ya no se limita a España. Según publicó ayer El Español, la UCO detectó el desvío de fondos hacia Armenia, a través de sociedades pantalla y proyectos opacos.
En 2022, dos de las constructoras investigadas –Levantina Ingeniería y Construcción (LIC) y Obras Públicas y Regadíos (OPR)– ganaron un contrato de 65 millones de euros para una autopista en Armenia.
Detrás de LIC está el empresario José Ruz, quien, según el expediente, pagó comisiones a Koldo y Ábalos.
Ruz transfirió 50 mil euros al presentar una oferta para una obra en la A-12, y 20 mil más tras obtener la mejor puntuación.
Además, tenía en la nómina a Koldo (dos mil 600 euros mensuales), y ahí también cobraba el ministro Ábalos.
La UCO señala que LIC y OPR establecieron oficinas en Armenia para canalizar parte del dinero de los moches mediante inversiones hoteleras y sociedades oscuras.
Ese país, dicen fuentes policiales citadas por el diario, carece de controles financieros rigurosos y es un destino habitual de capitales sucios.
¿Qué otros personajes han sido investigados?
Los hermanos Fernández Menéndez, dueños de OPR y cuñados de Merino (socio de Cerdán), también fueron investigados.
Sus casas fueron registradas el mismo día que la de Ábalos y la sede de Servinabar. Todos formaban parte de un círculo de confianza que cruzaba intereses empresariales y políticos.
Durante otro registro, los agentes hallaron en casa de Antonio Fernández Menéndez –excoordinador del Gobierno en Andalucía– un manuscrito con el nombre de Ábalos y documentos de obras públicas. También una tarjeta de visita de Koldo con anotaciones personales.
Ruz, en 2022, presionó para sentarse con Cerdán. Le escribió a Koldo: “Creo que lo mejor es que me sientes con el navarro y que yo hable con él directamente”. En otro mensaje, usa el término ganadería para referirse al PSOE: “¿Qué gana la ganadería teniéndonos fuera?”.
El escándalo lo envuelve todo. Desde contratos en Navarra hasta cartas enviadas por Ábalos al ministro de Obras Públicas de Argelia en 2019, promoviendo los intereses de Ruz. Después de ello, el empresario recibió 125 millones de euros en obra pública.
También robaron elecciones: en los comicios para elegir al líder del PSOE metieron votos fraudulentos en las urnas y Pedro Sánchez venció de esa manera al candidato apoyado por Felipe González, Eduardo Madina.
Madina, exdiputado y figura de la izquierda socialista, dijo que “ayer se cerró un ciclo en el PSOE” y “este proceso no será gratis”.
Otras voces dentro del PSOE señalan el caso como motivo de “vergüenza” y reclaman una lucha contra la corrupción dentro de su partido “caiga quien caiga”.
Pedro Sánchez intenta tomar distancia. Ha dicho que se siente decepcionado. Pero Cerdán fue su operador de confianza. Su hombre de pactos.
Fue quien pactó la amnistía para los separatistas catalanes a cambio de que el partido Junts diera sus votos, que hicieron a Sánchez presidente del gobierno.
Su implicación en la red delictiva es directa, sistemática y documentada.
¿A qué vino Santos Cerdán a México?
Cerdán también era el rostro internacional del PSOE.
En agosto del año pasado, según reportó El País, viajó a la Ciudad de México para sellar una alianza entre el PSOE y Morena. El objetivo declarado: “fortalecer el progresismo en América y Europa y hacer frente al avance de la derecha extrema internacional”.
Durante el acto, Mario Delgado, entonces dirigente de Morena, afirmó: “México se está convirtiendo en un gran referente a nivel internacional, porque López Obrador, con hechos, ha demostrado que el modelo que ha creado es una alternativa real al neoliberalismo”.
Cerdán respondió: Nos separan más de 9,000 kilómetros, pero es mucho lo que nos une: la lucha por la justicia social, por la igualdad de oportunidades. (El País, 16 de agosto de 2024).
Falta lodo por salir. El PSOE no enfrenta un caso aislado. Se trata de una estructura. Una red. Un método.
El partido que prometió acabar con la corrupción y regenerar la vida política, chapotea en una trama donde los moches, contratos millonarios arreglados, scorts pagadas con dinero del erario, favores internacionales y los silencios cómplices, tienen al borde de la caída al gobierno socialista de Pedro Sánchez.







