KIEV.— Olha Sukhenko, alcaldesa del pueblo de Motyzhyn; su marido, Ihor Sukhenko, y su hijo, Oleksandr, fueron asesinados y enterrados en una fosa poco profunda, informó Anton Herashchenko, asesor del Ministerio del Interior ucraniano, mostrando sus cuerpos parcialmente cubiertos en la tierra.
Desde que las tropas rusas se retiraron de las ciudades y pueblos alrededor de Kiev, la semana pasada, las fuerzas ucranianas han avanzado, mostrando a los periodistas cadáveres de civiles asesinados, casas destruidas y coches quemados.
No se ha podido verificar de forma independiente quién ha matado a la familia que se encuentra en la fosa a las afueras de Motyzhyn, al oeste de Kiev.
Moscú ha negado haber atacado a civiles y ha dicho que informes similares de asesinatos fueron “montajes” para manchar el nombre del país.
“Aquí ha habido ocupantes rusos. Torturaron y asesinaron a toda la familia de la alcaldesa del pueblo”, dijo Herashchenko.
En respuesta, la inteligencia militar ucraniana ha difundido en su página web los datos personales de mil 600 soldados rusos, desde nombre y apellidos, hasta fecha de nacimiento y rango militar, integrados en las tropas que actuaron en Bucha, próxima a Kiev.
Genocidio en Bucha
El domingo, tropas ucranianas dieron a conocer que han encontrado más de 400 cuerpos “brutalizados” y destrucción generalizada en los suburbios de Kiev, después de que soldados rusos se retiraran de la ciudad.
Periodistas reportaron cuerpos de al menos nueve personas vestidas de civil que parecían haber sido asesinadas a quemarropa en la localidad de Bucha. Al menos dos tenían las manos atadas a la espalda. También dijeron que han encontrado cuerpos envueltos en plástico, atados con cinta adhesiva, y arrojados a una zanja.
Las autoridades dijeron que estaban documentando pruebas a medida que el ejército de Ucrania recuperaba territorio y descubría indicios de asesinatos estilo ejecución, para agregar a su caso para enjuiciar a funcionarios rusos por crímenes de guerra.



