La firma del convenio se llevó a cabo durante el Summit de Grandes Empresas: Rumbo Económico de México y Norteamérica, celebrado en el Hotel St. Regis de la capital, el cual reunió a más de 200 líderes empresariales de alto nivel. El encuentro se consolidó como un espacio de análisis y prospectiva sobre el futuro económico regional, en un momento clave para la integración de cadenas de valor en América del Norte.
El acuerdo permitirá que los 71 centros empresariales de COPARMEX, junto con sus empresas afiliadas, tengan acceso a los beneficios y soluciones financieras de Grupo Salinas, lo que se traduce en nuevas herramientas para la expansión y consolidación de negocios en diferentes sectores productivos.
Durante la apertura, Juan José Sierra, presidente nacional de COPARMEX, y Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros, subrayaron la importancia de generar sinergias entre el sector privado y la banca. Valenzuela recalcó el papel transformador del acuerdo comercial con Norteamérica: “El T-MEC es fundamental. Pasamos de ser una economía autárquica y cerrada, donde el Estado tenía una presencia abismal en sectores que no le correspondían, a integrarnos con la economía más grande del mundo. Desde entonces, México ha evolucionado considerablemente”.
El foro incluyó la Conferencia Magistral “T-MEC: Claves para la Estabilidad y el Desarrollo Económico”, a cargo de Kenneth Smith Ramos, exjefe negociador técnico del acuerdo por parte de México. Smith destacó que el país debe capitalizar la relocalización de inversiones y aprovechar su posición geográfica para convertirse en un destino preferente de manufactura y logística. “México cuenta con ventajas únicas para detonar crecimiento regional, pero requiere certidumbre y visión de largo plazo”, afirmó.

Por su parte, Sierra puntualizó que el futuro económico de México depende tanto del aprovechamiento del T-MEC como de la generación de condiciones internas favorables: “Necesitamos certeza, confianza y estabilidad para atraer inversiones, impulsar la integración productiva y abrir nuevas oportunidades para las empresas mexicanas”, aseguró.
A través de esta alianza, Banco Azteca fortalece el vínculo con el sector empresarial, acercando soluciones diseñadas para impulsar su desarrollo. Con ello, la institución reafirma su compromiso con un modelo de prosperidad incluyente y con el acompañamiento al sector productivo en su crecimiento.
La jornada no solo marcó el inicio de una colaboración institucional de gran alcance, sino que envió un mensaje claro: el futuro económico de México y Norteamérica dependerá de alianzas estratégicas, visión compartida y del compromiso con quienes impulsan día a día la economía: los empresarios.




