“Dime con quién te juntas y te diré quién eres” es uno de los refranes favoritos de nuestras madres y familiares cuando conocen por primera vez a nuestros amigos durante la adolescencia. Me gustaría decir que son de esas ideas que no han sobrevivido el paso del tiempo, pero la verdad es que tiene mucho de cierto: es gracias a la gente que nos rodea que podemos seguir aprendiendo cosas nuevas, crecer como personas y enriquecer nuestra vida. Lo mismo ocurre en el aspecto profesional.
Quizá quienes ya son CEO no están buscando un grupo para definirse e identificarse en su desarrollo, sin embargo sí se benefician de cultivar el networking con otras personas que ocupan cargos similares a los suyos. Y déjenme decirles, ¡esto no es solo un juego de etiqueta, es la clave del éxito empresarial!
¿Cómo es el networking para CEOs?
Al llegar a la dirección, cualquier persona que ha sido CEO lo podrá corroborar, se cruzan dos sensaciones que podrían ser contradictorias: por un lado, la certeza de haber alcanzado un hito importante en la carrera, y por otro, un poco de soledad, porque no importa el talento, inteligencia o talento, todas las primeras veces —en un puesto, en un mercado, en una industria— obligan a las personas a preguntarse “¿y ahora qué hago?”.
La respuesta está, precisamente, en quienes ya lo han hecho antes. El networking para CEOs busca crear conexiones valiosas que den una guía, compartan conocimiento, aporten conclusiones importantes acerca de un problema en particular y que además sea recíproco. Es por eso que no se trata de tener un grupo para salir temprano los viernes, sino de fomentar una colaboración entre colegas para que la industria en la que se desenvuelven siga creciendo, al mismo tiempo que las compañías que dirigen. Así que también requiere una planeación e investigación, para que el círculo que se procura realmente valga la pena, ya que todas las personas involucradas obtienen beneficios.
Para qué sirve el networking para CEOs
Como ya mencioné, su principal objetivo es tener colegas valiosos a la mano para mejorar la propia labor en la dirección general de una empresa. La forma en que esto es posible depende de la calidad de conexiones que se construyen, razón por la que es tan importante que no sólo se busque la colaboración con personas que compartan valores y comprendan los puntos de vista, sino que también exista la posibilidad de estar en desacuerdo, explicando las razones.
A grandes rasgos, podemos decir que el objetivo es:
- Compartir ideas para nutrirlas con las opiniones y experiencias de CEOs con más tiempo en la dirección.
- Apreciar situaciones desde puntos de vista distintos al propio, gracias a la diversidad de aproximaciones de otras personas.
- Acompañar la carga de responsabilidad que todo puesto de alta dirección significa. ¿Pues quién mejor que más CEOs podrían tener empatía por los retos de otros CEOs? Ayudará a disipar inseguridades, la sensación de burnout y permitirá refrescar la labor gracias a la comprensión de los demás.
Cómo hacer networking de CEO
- Identificar perfiles valiosos: Lo primero es investigar quiénes son aquellos colegas de los que vale la pena aprender. Más que asistir a todas las conferencias y convenciones disponibles, lo importante es conocer el trabajo de las personas que han hecho una labor que inspira y de la que se puede aprender. A través de publicaciones especializadas, contenido en redes sociales y recomendaciones de otros se abre la puerta a los perfiles a los que conviene acercarse.
- Establecer metas y beneficios: Al final de cuentas, el networking es más parte del trabajo que recreativo, así que hay que entender de qué forma la relación profesional con una u otra persona ayudará a la empresa y a la experiencia de quien desea el enlace. Y al mismo tiempo, reconocer qué puede aportar al otro, para que realmente sea una relación fructífera para ambas partes.
- Dar el primer paso: En muchas ocasiones no será tan fácil como intercambiar tarjetas de presentación, habrá que buscar un medio de contacto y aprovecharlo para presentarse. No es lo más sencillo del mundo, sobre todo si la persona impone a los demás, pero hay atajos que ayudan: acercarse a sus asistentes ejecutivos, interactuar en las publicaciones que comparte en su perfil profesional, buscar una entrevista para un medio de comunicación que podría interesar también a otros CEO.
- Convertir el networking en un hábito: Este es el punto porque el networking se sentirá como parte del puesto: hay que dedicarle tiempo de calidad en la agenda, no sólo para las reuniones sino para las próximas. En algunas ocasiones una de las personas tendrá el papel de mentora, en otras se invertirá, y requerirá un nivel de compromiso distinto, aunque constante.
Las personas que se convierten en los mejores CEO, mi experiencia me lo confirma, son las que no olvidan que cualquier historia de éxito, por muy pequeña o grande que sea, jamás es una solitaria. Fomentar el networking para CEOs es una confirmación de este hecho, solamente que ayuda a seguir creciendo durante el tiempo que se siga practicando. No hacerlo es, por decir lo menos, una gran oportunidad perdida. ¡No dejes que la soledad empresarial te frene, únete al mundo del networking y alcanza nuevas alturas!




