Monterrey

Veganos y vegetarianos en la estrategia de las empresas

El Foro Económico Mundial en su encuesta Global Shapers Survey 2017 menciona que los jóvenes entre 18 a 35 años están preocupados por los efectos que ha tenido el cambio climático en el medio ambiente.

No había puesto atención en la gran ola de comercios vegetarianos y veganos que hay en Monterrey, ciudad carnívora por excelencia donde el consumo promedio de carnes rojas al año es de 37 kilogramos por persona, el cual está muy arriba de la media nacional que es de 23 kilos.

Me costaba entender el cómo bajo este contexto se abría paso este mercado en donde no se consume ningún tipo de carne, y la dieta es definitivamente diferente. En mi primera etapa en esta ciudad, no eran muchos los restaurantes y comercios dirigidos a este segmento de consumidores, pero a mi regreso me he topado con una creciente apertura de negocios de este tipo y que poco a poco se ganan el gusto de la gente e incluso para los que no tenemos de hábito este tipo de alimentación.

En donde hay mercado hay que satisfacer la necesidad, y me impresionó que, si esto estaba pasando en Nuevo León, ¿cómo podría estar este fenómeno en todo el país? ¿Se trata de conciencia ambiental, moda, estilo de vida, o por qué el aumento de este negocio? El fondo entre que son peras y manzanas (y pudiera decirse literal) es el cuidado y respeto a la vida animal, y la preocupación por el medio ambiente.

Según de Gourmet Show, México es el país latinoamericano con más vegetarianos y veganos donde el 20 por ciento de la población no incluye carne en su dieta, superando a Brasil y Perú. Este dato está correlacionado con la preocupación de las nuevas generaciones por el medio ambiente. El Foro Económico Mundial en su encuesta Global Shapers Survey 2017 menciona que los jóvenes entre 18 a 35 años están preocupados por los efectos que ha tenido el cambio climático en el medio ambiente.

¿Tendencia Mundial? Pues aquí van algunos ejemplos que denotan la oportunidad que están observando algunas compañías que ya se dieron cuenta de este cambio de hábitos y saben de la gran oportunidad que hay como negocios, más allá también de la directa oportunidad de ayudar al planeta.

Un caso es Unilever, quien adquirió a The Vegetarian Butcher, como elemento estratégico para abarcar el mercado vegetariano, vegano y "flexitarian" (aquellas personas que consumen y disfrutan de la carne pero quieren reducir su consumo, que en Reino Unido se estima un monto de 22 millones de personas), incorporando esta marca a algunas alternativas nuevas de este rubro en sus marcas consolidadas como lo son Knorr y Hellmann's, dando un total de 700 productos veganos y vegetarianos.

En estos días, la nota la ha dado la cadena de comida rápida KFC quien se ha asociado con la marca Beyond Meat para ofrecer nuevos integrantes para el catálogo de estos productos para ahora una industria denominada "sustitutos de carne animal".

A esta industria ya se le han sumado empresas y marcas imposibles de imaginar como Tyson Foods, Dunkin', Tim Horton's, Carl's Jr. y Burger King. Si estos grandes ampliaron su oferta, es porque ya vieron por donde va la cosa: se estima que este mercado puede llegar a los cinco mil 800 millones de dólares para el 2022, según Grand View Research.

Pero ¿en serio la carne es tan mala?, como dice el slogan "nada con exceso, todo con medida", sabemos que pudiera tener un impacto en la salud el exceso de comer carne, beber, fumar, etc. Y aunque hay un componente en su mayoría "fit" el adoptar este tipo de hábito alimenticio, como lo hemos mencionado, hay una variable ambiental por el hecho de disminuir el consumo de carne.

El documental "Cowspiracy" habla sobre el devastador impacto de la ganadería en el medio ambiente como una de las principales causas del cambio climático y del efecto invernadero. Como datos impactantes, el documental narra el cómo para producir 500 gramos de carne son necesarios dos mil 500 litros de agua y la enorme cantidad que emisiones de gas de efecto invernadero que produce la ganadería.

Cierro este espacio mencionando que más allá de un tema ético-salud-estilo de vida, la oportunidad que existe en entrar y desarrollar este mercado. Aunque como lo mencioné hace apenas algunos renglones ni tan tan, ni muy muy, en estas semanas que he intentado consumir estos productos para entender esta industria, mis respetos totales para los que han adoptado este estilo de vida, y la verdad, uno no se la pasa mal.

El autor es contador y profesor Contabilidad y Finanzas de la Escuela de Negocios del Campus Monterrey.

Opine usted: jorozcob@tec.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.

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