Monterrey

José de Jesús Salazar Cantú: ¿Cuánto donar?

El clamor de los más vulnerables resuena cada vez más en nuestro país y la respuesta se ha ido dando de manera diversa en los distintos estados de México.

En la pandemia, el avance en el contagio va en paralelo al aumento en la desocupación. El empleo es clave en el presente y futuro de cualquier sistema económico y social.

Entre países y entre regiones de cada país, existen importantes diferencias en los mercados laborales, cuyos perfiles dependen de diversos aspectos, entre ellos: información, contratos, sindicatos, salarios, distribución salarial, seguros de desempleo, movilidad laboral y satisfacción en el trabajo.

Las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en enero y febrero de 2020, en México se han tenido tasas de desocupación más altas que en los mismos meses de 2019 y las proyecciones indican que continuará aumentando en los siguientes meses el acumulado de personas sin empleo y sin ingresos, quienes se verán forzadas a usar sus ahorros, empeñar sus bienes y/o endeudarse.

El clamor de los más vulnerables resuena cada vez más en nuestro país y la respuesta se ha ido dando de manera diversa en los distintos estados de México. En la parte pública, pocas entidades cuentan con un espacio fiscal que les permita dar respuesta rápida y suficiente a estas demandas.

Por su parte, la estructura social, vista desde la existencia de organizaciones de la sociedad civil y del número de personas con niveles de ingreso mayores a los de las líneas de pobreza, también es muy diferente de un estado a otro.

La invitación a donar cada vez es mayor y seguirá creciendo en los siguientes meses. Afortunadamente, la sociedad mexicana practica la donación. De acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de 2018, los hogares dedican en promedio a este rubro el 1.8 por ciento de su ingreso, en un rango de 1 a 2.8 por ciento entre los estados del país. En pesos, el rango va de $141.3 a $537.3 mensuales entre las entidades, con una mediana nacional de $303.0.

Las donaciones que hoy se solicitan tienen diversos fines, uno de ellos es sufragar el gasto alimenticio de quienes se queden sin empleo y de sus dependientes. Para febrero 2020, la línea de pobreza alimentaria calculada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) para zona urbana fue $1623.2 mensuales por persona. Si durante esta crisis, la desocupación creciera como lo hizo en la de 2008 a 2009, para fines de 2020 se habrán generado un total de 1,666,949 nuevos desempleados, equivalentes a casi 2.5 millones de personas en riesgo por carencia alimenticia.

En la crisis de 2008-2009 el movimiento de los mercados laborarles fue distinto entre un estado y otro de la república. Nuevamente, si el cambio ahora fuera similar al experimentado en aquella crisis, los nuevos desempleados irían desde un mínimo de 3,525 en Campeche a un máximo de 310,793 en el Estado de México. De agotarse el recurso público, la donación será más necesaria y distinta de un estado a otro. Si consideramos como posibles donadores sólo a aquellos ocupados, con salarios mensuales mayores a dos salarios mínimos ($7,380) y la cantidad de éstos por estado, la nueva donación media mensual necesaria de cada uno de éstos, por estado, va de un mínimo de $48 a un máximo de $354, con mediana nacional de $159.

No parece mucho, sobre todo porque considera que el gobierno y el sector empresarial se queden sin poder apoyar, pero supone entre otras cosas, que: la tasa de desempleo no sobrepase la de 2008-2009; 42 por ciento de los ocupados en el país haga esta nueva donación; estabilidad de precios en la canasta básica; el mecanismo de identificación y distribución evite el oportunismo y sea expedito. La sociedad civil organizada será muy importante en esta tarea, por ejemplo: Caritas, está en 30 de los estados y trabaja con grupos parroquiales-vecinales, creo será un actor clave para resistir esta crisis, como lo ha sido en otras anteriormente.

Si usted aún cuenta con un empleo y gana más de siete mil 380 al mes, mientras dure la cuarentena, le sugiero donar entre 50 y 350 pesos mensuales más de lo que antes donaba, según sus posibilidades y el estado donde viva. Los datos adjuntos le pueden ayudar en su decisión.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.

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