Alonso Elí García: Moda sustentable y consumismo regio
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Alonso Elí García: Moda sustentable y consumismo regio

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Alonso Elí García: Moda sustentable y consumismo regio

bulletLa durabilidad y la conservación de las prendas que se distribuyen en México ha reducido, pues antes tenían una durabilidad de años y ahora sólo unos cuantos meses.

Opinión MTY Hablando de energía Alonso Elí García
12/12/2019
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Alonso Elí García
Alonso Elí García Fuente: Cortesía

Es época decembrina, fechas llenas de abrazos, fiestas, comida y, sobre todo, de consumo, en una sociedad como la regia, que se jacta de belleza y riqueza, los estándares nos han orillado a ser víctimas de un consumismo no responsable que repercute en el medio ambiente de forma directa y que es visible gracias a que hemos desarrollado una de las ciudades más contaminadas de América Latina.

El consumismo, el medio ambiente y la industria de la moda, están íntimamente ligados, y es que esta última tiene algunos problemas de sustentabilidad verdaderamente importantes, al ser la segunda industria más contaminante del mundo después de la industria petrolera. Para 2030, se prevé que el consumo de agua de la industria a nivel mundial crecerá en un 50 por ciento hasta alcanzar los 118 mil millones de metros cúbicos (o 31 mil 17 billones de galones), su huella de carbono aumentará hasta los dos mil 791 millones de toneladas y la cantidad de residuos que genera alcanzará los 148 millones de toneladas.

Estas predicciones se hacen a pesar de los importantes avances que están realizando las marcas y los minoristas para minimizar su impacto. Muchas marcas están utilizando iniciativas de algodón orgánico para reducir el uso de agua, energía y productos químicos, también existen nuevas tecnologías de teñido para reducir el consumo de agua hasta en un 50 por ciento, así como numerosos programas de ahorro de energía y productos químicos en toda la cadena de suministro. Esto es importante si destacamos que Nuevo León, es uno de los estados más áridos del país, y que si seguimos contribuyendo a estas compras desmedidas de la llamada “fast fashion” el impacto será inevitable.

La “fast fashion” o moda rápida, es vista por numerosos actores como la causa fundamental de muchos de los problemas de sustentabilidad a los que se enfrenta la industria. Por lo tanto, numerosos comentaristas, académicos y ONGs han sugerido que el consumo ético puede conducir y conducirá a un cambio de paradigma en el comportamiento. Con el tiempo, se piensa que la “slow fashion” o moda lenta, puede convertirse en la norma, con consumidores responsables y conscientes que usan prendas de estilo clásico que duran años en lugar de meses o semanas por simples tendencias.

En días pasados, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), realizó una advertencia en la Revista del Consumidor de este mes en curso, que la durabilidad y la conservación de las prendas que se distribuyen en México ha reducido, pues antes tenían una durabilidad de años y ahora son unos cuantos meses, la Profeco destacó que marcas como Bershka, C&A, Charlotte Russe, Uniqlo, Gap, Zara, Victoria’s Secret, Forever 21, entre otras, tienen características no óptimas y "desechables".

La Profeco además sugiere a los consumidores informarse, leer etiquetas y evaluar la durabilidad, relación costo-beneficio y pensar que es mejor opción la fibra natural como el algodón, lino, cáñamo, henequén, seda, lana o alpaca.

Sin embargo, la realidad es que, es una gran tarea transitar hacia una sociedad sustentable, el tema del consumo responsable tiene una importancia estratégica, ya que existe un amplio consenso sobre el papel que tiene el consumismo como principal fuerza motriz de la economía, pero también tiene fuertes implicaciones en la cultura de la insostenibilidad y el agotamiento de los recursos naturales.

El reto estas navidades es que podamos ejercer una conciencia crítica, así como una valoración ética a favor de un posicionamiento activo en el respeto hacia la naturaleza y el medio ambiente, debemos adaptar un comportamiento congruente de la mano con una austeridad voluntaria en cuanto a deseos y caprichos materiales. ¿Está la lista la sociedad regiomontana para dejar de lado el egoísmo individual y transitar hacia una sustentabilidad colectiva? Por lo pronto, los invito a reflexionar y a moderarnos. ¡Felices Fiestas!

El autor es Socio del Despacho Elí & Szymanski así como Coordinador de asuntos energéticos de la Federación Franco Mexicana, es asesor de la Comisión de Energía en la Honorable Cámara de Diputados y conductor del Podcast “Oye Oye, Open your eyes” por Spotify.

Opine usted: aeli@eliszymanski.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.