Caintra señaló que a pesar de los choques internos y externos, la economía no se ha debilitado gracias al respaldo del sector externo del país.
“Sin embargo, en los siguientes meses podríamos observar un debilitamiento, ante la prolongación de estos choques, y por ello es necesario tomar medidas para amortiguar el impacto de éstos en el desarrollo económico y social”, agregó el organismo.
“En primera instancia, observamos que la actividad económica del país continúa avanzando, ya que al tercer trimestre el PIB ha crecido 2.7 por ciento respecto al 2021. Con ello, la economía mexicana continúa dando señales de dinamismo y de resistir las presiones”, indicó.
Destacó que lo anterior ha permitido la creación de más de 789 mil nuevos puestos de trabajo en el año, que se traduce en mayor bienestar para la sociedad mexicana.
Estos avances han sido posibles gracias al respaldo del sector exportador del país, que representa el 38por ciento del PIB total. Ya que, atendiendo la demanda internacional, las exportaciones totales han logrado un crecimiento de 19.7 por ciento en el año, y las exportaciones manufactureras han incrementado en 18.9 por ciento.
“De manera que estos indicadores podrían cerrar nuevamente con un avance de doble dígito, como se observó en el 2021. No obstante, todo indica que los choques negativos se prolongarán por más tiempo, y seguirán presionando a la baja la actividad económica del país”, añadió.
Detalló que entre los factores que presionarán a la baja a la economía, están la alta inflación que, a pesar de las medidas implementadas, se ubica en 8.7 por ciento en el mes de septiembre y se estima no ceda hasta el 2024.
Además, dijo que la implementación de políticas restrictivas del banco central, donde actualmente la tasa de referencia es del 9.25 por ciento, también afectarían a la economía.
Otro factor sería una menor demanda externa de parte Estados Unidos, principal socio comercial, que en base a los pronósticos para el 2023, registrarán una caída del 1.1 por ciento de sus importaciones.
También afectarían una mayor incertidumbre ante el panorama adverso, donde la confianza empresarial ya ha caído 8.1 por ciento respecto al 2021, afectando las decisiones de inversión.
“Bajo este escenario, los esfuerzos del sector externo podrían ser insuficientes para que la economía mexicana continúe avanzando. Por ello, los industriales de Nuevo León hacemos un llamado a las autoridades a evitar un fuerte golpe a las exportaciones del país, que hasta ahora han sido el pilar de la economía del país”, indicó.
“Esto se lograría aprovechando la demanda internacional actual e impulsar estrategias, como el “nearshoring”, para reubicar la parte de la producción mundial que busca nuevos puntos de operación en México”, añadió.
De manera conjunta y coordinada, sector productivo y gobierno, pueden aminorar los embates de los choques externos y presiones económicas internas para seguir impulsando el desarrollo económico y social del país.




