La presencia de migrantes en las calles del Área Metropolitana de Monterrey (AMM), aunque principalmente en el centro de la ciudad del municipio de Monterrey, se ha visto incrementada por los efectos de la pandemia del Covid-19 en el estado y su aspiración de llegar a Estados Unidos (EU), señalaron dirigentes de organizaciones de la sociedad civil y expertos en el tema.
“Todo esto ha provocado que muchos migrantes coterráneos y otros extranjeros busquen una mejor calidad de vida en su búsqueda del ´sueño americano´ y otros por el efecto de la pandemia hayan perdido su trabajo”, dijo Arturo Rodríguez, miembro fundador de la asociación civil “Nuevo Corazón”.
Explicó que esto lo han constatado en una mayor demanda, de más del 70 por ciento de alimentos, que han registrado en el comedor donde diariamente atienedn a unas 200 personas en calidad de migrantes y desempleados.
“El número de migrantes se ´súper incrementó´ (sic), por esta razón, antes podían encontrar trabajo y en este momento ya no, qué pasó, lo que sucede es que muchos ahora andan más en la calle y aun así llegan mucho más.
“Antes de la pandemia, venían diariamente 50 o 60 personas a comer pero ahora vienen en promedio 200”, dijo Rodríguez, “Por ejemplo, en el 2020, entre abril y mayo, comenzamos a detectar más crecimiento en la demanda (de alimentos), ese año dimos unas 68 mil (comidas) cuando en el 2019 atendimos unos 38 mil”, comentó el directivo de “Nuevo Corazón”.
Detalló que un 85 por ciento de los migrantes que atienden provienen del centro o sur de país, pero el resto llegan de países como El Salvador, Honduras o Guatemala y en su mayoría son del sexo masculino que rondan entre los 25 y 70 años.
Destacó que para que este tipo de personas no sea tentado a conseguir dinero de forma fácil y rápida y se dediquen a delinquir, “Nuevo Corazón” cuenta con centros de capacitación donde se dan talleres gratuitos.
Alguna vez escuche que Don Eugenio Garza Sada, un gran empresario regio, así como otros grandes visionarios regios decían: “No le des pescado a la gente, sino enséñales a pescar”, y en esto nos inspiró.
“La idea nuestra no es que sólo vengan a comer, ya que eso no le ayuda a la ciudad, pero si ellos se preparan y encuentran un oficio se convierten en personas productivas.
“Les capacitamos con cursos de electricidad, aire acondicionado, panadería, computación, plomería e incluso se les enseña a leer y escribir. Eso nos ayuda a todos porque, para empezar, los retiramos del crimen, ya no son candidatos porque ya tienen trabajo, lo que les genera ingresos y así gastan y compran aquí en la ciudad, con ello se vuelven personas productivas. Ese es nuestro fin principal”.




