Gran Potencial

Ciegos que ven y limites imaginarios

‘No podemos controlar las circunstancias en infancia, tampoco nuestra educación temprana, lo que si está en nuestro poder es entender que una creencia limitante no es la verdad absoluta y debemos utilizar el pensamiento de primer principio para cuestionar todo supuesto’, menciona Manuel Trevilla.

Daniel Kish, disfruta de andar en bicicleta desde que era pequeño, vivía trepando árboles, dejando que su imaginación lo ayudara a jugar; tuvo un padre abusivo, pero su madre, después de separarse, trató de no decirle que no a experimentar e intentar cosas nuevas.

En la actualidad Daniel supera los 50 años, continúa transportándose en bicicleta, tiene una maestría en psicología del desarrollo, y sigue sin miedo a intentar y arriesgarse. Daniel perdió sus ojos cuando tenía 13 meses de edad y es uno de los expertos más reconocidos en ecolocalización.

Ecolocaliación es lo que les permite a los murcielagos navegar en las cuevas y a los radares submarinos detectar obstaculos, se genera un sonido y cada objeto genera un éco, este depende de la distancia y el tamaño, en base a eso se puede definir los alrededores y navegar sin luz… ni ojos.

La ecolocalización en humanos funciona con chasquidos o clicks rapidos con la lengua, ese sonido genera eco, y al volver, el cerebro crea una fotografía tridimensional del área que te rodea a decenas de metros. Daniel, como otros, puede andar en bicicleta, moverse por las calles, subir árboles, cruzar calles, sin bastón y sin chocar frecuentemente.

Daniel se volvió famoso porque grababa videos mostrando como “un ciego” podía andar en bicicleta, pero para él, no debería ser así. Él está convencido que todos los ciegos deberían aprender ecolocalización y andar en bicicleta sin ojos, no debería ser una noticia. Decidió hacer entrevistas para generar prensa para su organización World Access for The Blind, que busca cambiar la manera en la cual las instituciones y las personas educan a los ciegos.

Daniel no conoció a otro ciego hasta la preparatoria y recuerda que no podía entender cómo su otro compañero no podía hacer cosas que para él eran naturales. Necesitaba ayuda para moverse, chocaba constantemente, luego entendió que su compañero fue criado con educación especial, y que en lugar de entrenarlo lo ayudaban a realizar la mayoría de las tareas; cuando entró a una escuela normal, no estaba listo para interactuar con su medio ambiente.

Daniel no tuvo creencias limitantes, su madre le permitió explorar el mundo y cuando comenzó a usar la ecolocalización haciendo clicks de manera natural, no trató de cambiarlo. Él explica que todos los ciegos comienzan a usar ecolocalización de manera natural, pero su medio ambiente, sus padres y familiares cambian esta naturaleza, como cuando a un niño zurdo le enseñan a escribir con la mano derecha en lugar de permitirle maximizar sus habilidades o cuando aceptamos como válida la falsa publicidad que te dice que no comer cada 3 horas es nocivo para la salud.

Estudios demuestran que el cerebro de un ciego que utiliza la ecolocalización tiene activaciones similares al ver, es decir, ellos pueden crear en sus cerebros espacios tridimensionales como un radar. Sin embargo, si no comienzan jóvenes, la habilidad cerebral se pierde y su capacidad se reduce.

Perder la habilidad de ecolocalización es un ejemplo de desventajas derivadas de buenas intenciones o circunstancias durante el desarrollo.

“Si crees que puedes o que no puedes, estás en lo correcto.”

(“Whether you think you can, or you think you can’t, you’re right.” ) Henry Ford.

No podemos controlar las circunstancias en infancia, tampoco nuestra educación temprana, lo que si está en nuestro poder es entender que una creencia limitante no es la verdad absoluta y debemos utilizar el pensamiento de primer principio para cuestionar todo supuesto.

El pensamiento de primer principio busca la verdad ignorando suposiciones. Es una idea o supuesto que no puede derivar de otra idea o supuesto.

La mejor forma de hacerlo es tomando un problema, creencia o idea compleja, deconstruirlo en su mínima expresión, para ser analizado y construido de nuevo.

Te vuelvo acompartir algunos tips para ayudarte a clarificar tus ideas desde primer principio:

  • Cuestiona tus suposiciones, ¿Cómo sé que esto es una verdad absoluta?
  • Busca evidencia. ¿Cómo puedo demostrar esta verdad? ¿Qué fuentes verídicas confirman esto?
  • Busca ideas contrastantes ¿Qué piensan otros? ¿Cómo sé que estoy en lo correcto?
  • Nunca aceptes el famoso “siempre se ha realizado así”, los ciegos no pueden andar en bicicleta o este negocio no funciona, sin antes cuestionar, buscar y analizarla realidad.
  • Educa a tu mente y a tus hijos a no ponerse límites innecesasrios y a superar las creencias limitantes.

Si crees que la organización de Daniel puede ayudar a alguien cercano, comparte este articulo y visita este link donde detalla como puedes ayudar.

Manuel  Trevilla

Manuel Trevilla

Empresario, conferencista especialista en marketing digital, innovación y wellness. Mentor y consejero de organizaciones como Google Launchpad, Masschallenge y LFT.

COLUMNAS ANTERIORES

La verdadera historia de la Ley De Murphy
La pirámide alimenticia es producto de la guerra fría

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.