Gran Potencial

La pirámide alimenticia es producto de la guerra fría

‘Durante la guerra fría el gobierno estadounidense subsidió la modernización de la agricultura. El costo bajó y la oferta aumentó drásticamente. Intereses económicos, políticos y prácticos crearon la actual pirámide alimenticia una decisión que afectó la salud de millones, recomendando azúcares y harinas como la base de la alimentación’, menciona Manuel Trevilla.

La guerra fría fue el periodo en el cual la Unión Soviética consolidó un gobierno comunista y comenzó una lucha por dominio contra los países capitalistas aliados, liderados por Estados Unidos. No había balas o bombas, pero era una guerra real. Durante décadas el mundo estuvo plagado de amenazas nucleares, espionaje y alianzas.

Estados Unidos estaba desesperado por mostrar al mundo, especialmente a los ciudadanos de países comunistas, las cualidades del capitalismo. La carrera espacial, la carrera nuclear y la carrera de agricultura, son parte de la guerra fría.

Durante este periodo se crearon los supermercados, la herramienta perfecta para la propaganda de Estados Unidos, unos verdaderos palacios capitalistas. No solo podrías encontrar miles de opciones de comida y productos básicos bajo un mismo techo, si no que tenias decenas de opciones del mismo artículo, fruta y verdura frescas, ¡todo el año!.

Los supermercados no solo son tiendas, son el destino final de la cadena productiva de agricultura; el gobierno americano estaba modernizando a la agricultura, aumentando la producción y bajando los costos, y este aumento en la oferta era soportado por el aumento en el consumo gracias a los supermercados.

En 1947 Estados Unidos llevó un supermercado a una exhibición en Yugoslavia, país comunista, ahí podían encontrar fruta fresca (volaban frutas y verduras desde América porque consideraban que la local no era suficientemente atractiva), decenas de cereales, opciones que no existían en el comunismo. Era el método ideal para demostrarle a la población comunista cómo los ciudadanos de un país capitalista podían acceder a una amplia variedad de productos sin tener que esperar horas en una fila, limitarse a raciones y pagar con estampas. Esto podría ayudar a colapsar el sistema socialista y ganar la guerra fría.

En 1940, las exportaciones agrícolas de Estados Unidos representaban 10% de las exportaciones totales; cinco años después se habían elevado a 37%.

En la década del los 70, Estados Unidos era el primer exportador mundial de granos; gracias a sus facilidades de pago, vendió sus excedentes de trigo a los países del tercer mundo, al mismo tiempo que difundió una dieta de tipo occidental que prioriza el consumo de alimentos con base en la harina de trigo.

Aquí se suma otro detalle, la pirámide alimenticia encuentra su origen en Suecia, cuando en los 70, los precios de la comida subieron inesperadamente y para hacer frente a este aumento se recomendaba comer según una pirámide que contenían alimentos económicos y básicos en la base, como leche, queso, pan, cereales. En el segundo escalón se encontraban las frutas y verduras, para luego pasar al tercer y último escalón donde se ubicaba la carne, el pescado y los huevos.

Así fue como dicha pirámide, basada en la capacidad adquisitiva de la población y que nada tenía que ver con la nutrición, sería la base” de lo que años después, precisamente en 1992, sería la pirámide alimentaria recomendada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

Décadas después, muchas personas siguen con la creencia que gran porcentaje de sus alimentos “deben” provenir de harinas y con esto mejorarán su salud.

En este texto conté la historia de cómo el cabildo de azucareros alteró un estudio que definió los estándares alimenticios e hizo de las grasas falsos villanos.

La fibra dietética es un gran alimento, no tengo nada en contra de los carbohidratos, sobre todo cuando provienen de fuentes no refinadas. En la actualidad tenemos una crisis de diabetes y obesidad, directamente relacionado con el sobre consumo de carbohidratos procesados y azúcares; la gente debe tomar las riendas de su salud y educarse al respecto, perder el miedo a las grasas y tenerle mucho miedo al exceso azúcar refinada.

Uno de los métodos más efectivos para reducir enfermedades crónicas, reducir costo de seguridad social y mejorar la salud de la población en general, es enfocando esfuerzos a comunicar la verdad, el azúcar es mala, la grasa no lo es y la mayoría de los productos “light” reducen grasa pero agregan azúcar.

Comete la yema cuando desayunes huevos, te prometo que será en beneficio a tu salud.

Hasta la próxima semana, Manuel.

Manuel  Trevilla

Manuel Trevilla

Empresario, conferencista especialista en marketing digital, innovación y wellness. Mentor y consejero de organizaciones como Google Launchpad, Masschallenge y LFT.

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