Food and Drink

¡Eres armmm...te! Petit Gateau, el café de la CDMX que hace postres artísticos

Azúcar, flores y muchos colores, esta es la receta perfecta para los postres más bonitos de la CDMX.

En aquella antigua historia de los hermanos Grimm, Hansel y Gretel llegan a una casita hecha de pan con cubierta de bizcocho y ventanas de azúcar; en la Ciudad de México hay otro tipo de paraíso azucarado, si sigues sus migajas llegarás al primer piso del Mercado Independencia, donde cada plato parece envuelto en la magia de un cuento de hadas.

Petit Gateau Café se describe como una cafetería rosa con gatitos y sabores artísticos: es arte construida con azúcar, flores y muchos colores.

Aquí todo es posible, desde nubes dulces que flotan a unos centímetros de las tazas de café, planetas de chocolate o helado orbitados por astronautas o piñatas suspendidas sobre el plato, esperando a que cantes “dale, dale, dale” y “pierdas el tino” con su delicioso sabor.

Son creaciones del chef Abimael Arismendi, quien en su trayectoria ha colaborado con otros sitios como Lovecraft Café, Brujelarre o Coffe Shop 9 3/4. Todo lo que imagina lo construye en azúcar.

Un universo de postres

Al menú de Petit Gateau le gusta mantenerse en movimiento, cambia cada temporada, por ello no importa cuándo vayas, seguramente encontrarás algo diferente: temibles cráneos o sombreros de bruja de chocolate en octubre, muñecos de nieve y piñatas en diciembre, corazones rojos y flores en febrero.

Aunque tienen opciones saladas como tapas con quesos provolone y Ricotta, higo y jamón serrano; croissant de salmón, pavo, serrano; o wrapps de jamón y queso con ensalada, su gran atractivo es la sección de postres, ideales para acompañar con un carajillo o con su cerveza rosa artesanal de la casa, llamada Chica Lunar, de estilo Milk Stout.

También hay cafés tradicionales, lattes de matcha, chai, leche dorada o rosado; tisanas servidas en infusores de gatitos, de ponche de guayaba, frutos rojos y más.

Uno de los postres más populares se llama Fragilité, para comerlo debes romper una cápsula de caramelo transparente sobre el cual se posa una mariposa morada, en el interior de esa burbuja cristalina hay un corazón de mousse de cerveza rosa, acompañado de puré de cítricos, pétalos de rosa, coulis de fresa y granillo de fruta nitro.

También destacan sus preparaciones con nubes de colores, flotan en Perfect Day, un cremoso de mango relleno de fresa y bizcocho de vainilla con reducción de lichi, se sirve bajo la sombra de un árbol rosado, el chef describe a este postre como “un paseo por el parque, sentarte en una pequeña banca y ver algodones rosas”.

En el mismo camino está su Bonsai, un árbol miniatura con las mismas esponjosas y coloridas cortezas, acompañado con frutos del bosque en la base; o bien, a veces ese algodón abandona los troncos terrenales y toma forma de nube, la cual se sirve sobre un café al que llaman Dulce Lluvia.

Aquí les gusta retar a la gravedad, por ello una de sus mágicas creaciones ha sido Le Lune, un mousse de Ricotta y miel sobre una cama de salsa de higo y frambuesa, a su alrededor un astronauta espera alunizar sobre esa luna que aquí si es de queso.

Hay opciones más cercanas a la Tierra, su Sat Nam tiene forma de flor... y sabor a flor: es una esfera de chocolate rellena de un coeur de lavanda acompañado de helado de matcha; o también hacen algunas más introspectivas, como Coeur, con una forma muy realista de este órgano amoroso: un brownie de chocolate al 70 por ciento acompañado de frutos rojos al vino tinto y corazón de chocolate.

Cabe destacar que, además de la cafetería, está Petit Gateau Repostería, un servicio especializado gourmet que prepara sueños a la carta: lo que sea que se te ocurra el chef lo puede convertir en un postre.

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