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Rechazo general a cancelar el NAIM

Desde empresarios hasta candidatos y calificadoras, diversos sectores están en contra de la cancelación del nuevo aeropuerto, propuesta que ha repetido en algunas ocasiones López Obrador.

Empresarios, candidatos, partidos, calificadoras y sindicatos del sector aéreo rechazaron la idea de cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) o cambiar de sede.

Supondría un retraso y riesgo para el país, advirtieron estos sectores.

Luego de la controversia que el lunes se desató entre Carlos Slim y Andrés Manuel López Obrador, candidato por Morena-PES-PT, sobre la viabilidad del NAIM, Moody´s dijo que no continuar traería implicaciones negativas.

Derivado de este tema, el vocero de Presidencia, Eduardo Sánchez Hernández, dijo que era 'fake news' que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, le pidió a Slim defender el NAIM.

Para el PRD en diputados, AMLO no es quien decide. Ricardo Anaya, candidato por el PAN-PRD-MC, lo calificó de "ignorante y retrógrada". Gerardo Ruíz Esparza, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), dijo que cambiar de sede no sería viable pues tomaría, seis años, más.

Especialistas y representantes aéreos advirtieron que interrumpir el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) es un lujo que el país no puede darse, y aseguraron que construir una nueva sede tomaría al menos seis años más.

Ruíz Esparza estimó que la cancelación del NAIM generaría un atraso de hasta seis años para la planeación de otro complejo, que sea capaz de satisfacer las necesidades de México en la conectividad aérea.

"Si se tuviera la cancelación, la alternativa sería buscar otro sitio a no menos de 50 kilómetros de la Ciudad de México, lo cual tomaría cinco o seis años y generaría un destino totalmente incierto de lo que ahora hay plena certeza: un aeropuerto en construcción", dijo durante su participación en el panel de Conectividad Aérea en México, llevado a cabo en el marco del Tianguis Turístico 2018.

Ruíz Esparza dijo que cancelar el proyecto sería evitar que México continúe su crecimiento como un destino internacional para turistas.

Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia por la coalición 'Juntos Haremos Historia', ha reiterado que de llegar a la Presidencia de México cancelaría la construcción del NAIM y en su lugar promoverá la alternativa de remodelar la base aérea de Santa Lucía.

"(Cancelar el NAIM) representaría una pérdida económica muy fuerte, bien sabemos que por cada millón de visitantes se generan 4 mil empleos en el país. Entonces, al momento en que no se tenga un aeropuerto sustituto, vamos a tener ese enorme castigo para el país desde el punto de vista aeroportuario, social y económico", opinó Ruiz Esparza.

Francisco Mcgregor, expiloto comercial y miembro de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) y del Colegio de Pilotos Aviadores de México, dijo que el aeropuerto Benito Juárez vive una saturación que le impide seguir operando con seguridad, por lo que no se puede demorar más la construcción del nuevo aeropuerto.

"Cancelar la construcción del NAIM y proyectar otro tomaría mucho tiempo adicional y demora, y el Benito Juárez ya no puede seguir operando sin poner en entredicho la seguridad de millones de pasajeros", indicó el especialista.

El actual aeropuerto recibe anualmente 40 millones de pasajeros cada año, aunque está planeado para un máximo de 30, y el nuevo aeropuerto podrá recibir hasta 50 millones en su primera etapa con dos pistas paralelas, operando de manera simultánea y al final de la construcción podrá recibir 120 millones de pasajeros cada año.

Mcgregor señaló que la construcción de dos pistas en Santa Lucía como propone AMLO sólo crearía un enorme conflicto logístico en cuanto a conexiones de vuelos, carga y pasajeros, además de que los espacios aéreos de ambos aeropuertos no son compatibles en cuanto a sus procedimientos de llegadas y salidas.

En un comunicado interno destinado a sus trabajadores, Aeroméxico aseveró que el nuevo aeropuerto es un proyecto que debió iniciarse hace por lo menos 10 años y apuntó que cancelarlo es un lujo que México no puede darse.

"Ya vamos tarde y no podemos darnos el lujo de interrumpir su construcción", opinó Aeroméxico a través de un comunicado firmado por Javier Arrigunaga, presidente del Consejo de la Aeroméxico y Andrés Conesa, su director general.

La aerolínea explicó a sus trabajadores que la ubicación del NAIM es una decisión técnica y que su análisis consideró la proximidad en la zona donde se ubica la demanda de pasajeros.

Detener la obra es un riesgo: Moody's

El Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) aumentará significativamente la capacidad de transporte aéreo y generará un flujo de efectivo adicional para el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México (MEXCAT), por lo que cancelarlo traerá consecuencias negativas tanto para el sector aeroportuario como para la economía en su conjunto, advirtió Moody's.

"La cancelación del proyecto, o serios retrasos de su apertura, tendrían implicaciones crediticias negativas, no nada más para MEXCAT sino también para el sector aeroportuario mexicano en general", refirió la calificadora de riesgo crediticio.

Añadió que para poder atender la fuerte demanda, muchos aeropuertos necesitarán inversiones de capital y contratación de deuda adicional para financiamiento durante los próximos cinco años.

Al respecto, Marco Oviedo, economista jefe para Latinoamérica de Barclays, aseguró que el riesgo va más allá del sector aeronáutico, pues estaría afectando a toda la economía, debido a una caída de la confianza de los inversionistas, así como menores flujos de inversión al país.

Agregó que una reversión del proyecto definitivamente sentaría un mal precedente en obras donde el gobierno está involucrado, lo que disminuiría la credibilidad de las autoridades y generaría incertidumbre sobre qué políticas se implementarían de manera discrecional.

"Tendría un impacto en la confianza, en la certidumbre de política, y finalmente no sé cómo le haría el gobierno para hacer frente a la deuda que ya se tiene contratada. Esto podría traer reacciones negativas en las calificaciones soberanas", indicó Oviedo.

Con información de Jassiel Valdelamar y Susana Guzmán*

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