El cierre del estrecho de Ormuz y la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán podrían provocar presiones en la oferta global de chips y generar nuevos riesgos de desabasto para diversas industrias, dijo Enrique Espinoza de los Monteros, líder de Transmisión y Distribución en Latinoamérica de NielsenIQ.
De acuerdo con el experto, la interrupción de esta ruta estratégica para el comercio energético y de mercancías puede alterar el equilibrio entre oferta y demanda de componentes electrónicos, lo que eventualmente se reflejaría en las cadenas globales de suministro.
“El hecho de que se dé un desabasto de chips se puede pronosticar y sí vamos a llegar a un punto en donde vamos a tener una mayor presión sobre la demanda porque si el estrecho de Ormuz continúa cerrado, habrá una menor oferta de chips”, comentó.
Explicó que la magnitud del impacto dependerá de la duración del conflicto geopolítico y de cuánto tiempo permanezca interrumpido el tránsito comercial en esa zona, considerada una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio mundial.
“La profundidad de si va a llegar al nivel de desabasto que tuvimos cuando fue la pandemia de Covid-19, dependerá de la duración que tenga este conflicto entre Estados Unidos e Irán”, dijo el experto.
“Si es posible, como Trump dice, que va a liberar el estrecho de Ormuz en las próximas semanas, entonces habrá un pequeño bache de desabasto que se recuperará fácilmente, pero si este conflicto dura más tiempo, podríamos llegar a tener un desabasto igual o incluso peor que el de la pandemia”, alertó Espinoza.
Por ahora, el especialista consideró que aún es prematuro estimar la profundidad del impacto.
Otros expertos también advierten que la industria de chips sufriría un impacto pero también los suministros claves para su fabricación.
Entre los insumos para la producción de estos productos está el helio y el azufre que se surten en Taiwán.







