Uno de los principales retos que tiene el país es atraer mayor inversión para impulsar su crecimiento económico. Sin embargo, en poco tiempo, contar con una banca sólida y los recursos que crecen en las Afores rendirá sus frutos al financiar proyectos con los flujos internos disponibles, resaltó Jorge Arce, director general de HSBC México y Latinoamérica.
Manifestó que la consolidación fiscal, finanzas públicas sanas, un banco central muy prudente y un sistema financiero sólido solo dan la oportunidad de crecer. Con ello, afirmó que México tiene las condiciones para atraer inversiones foráneas, pero también para que los empresarios en el país destinen mayores recursos.
Si bien reconoció que los cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos –nuestro principal socio comercial– afectaron la disposición de los inversionistas para apostar por México hasta tener mayor claridad sobre las reglas del juego, aseguró que esta actitud cauta no es persistente, porque los negocios deben seguir con su operación.
“Tienes que seguir creciendo, tienes que seguir dándole servicio a tus clientes, tienes que seguir enfocándote en tus mercados. México es y va a ser una plataforma de producción y distribución muy importante”. Incluso, destacó que parte del fortalecimiento del peso frente al dólar es por la confianza que hay en las condiciones macroeconómicas del país.
Añadió que el mercado interno es muy grande y las inversiones continuarán, aunque un punto clave es que sean nuevos capitales, lo cual puede lograrse gracias a los proyectos y esquemas de inversión que anunció el Gobierno Federal en materia de infraestructura para los sectores de energía y de conectividad, como aeropuertos y carreteras.
“Este tipo de infraestructura no solo va a crear trabajos y va a crear ese efecto multiplicador en la economía, sino que también va a hacer a la economía mexicana más productiva, porque esos proyectos tienen tasa interna de retorno positiva. Tienen un valor a la base productiva del país, los va a hacer más eficientes, más seguros, con mejor electricidad que todos necesitamos”, señaló en el marco de la 89 Convención Bancaria.
A pesar de estos planes, Jorge Arce reconoció que Estados Unidos es el principal riesgo externo para que se logren dichos objetivos, no solo por la administración de Donald Trump, sino en el ámbito económico, ya que una recesión en este país afectaría fuertemente el desempeño en México. Del lado interno, mencionó los retos de la inseguridad, la extorsión y la reorganización de cadenas productivas por la aplicación de aranceles.
Así, sobre la estrategia del Plan México, la hoja de ruta que tienen las autoridades para apuntalar la economía nacional, el director general de HSBC aclaró que “no es mágico” y cada participante debe hacer su trabajo. Por ejemplo, a la banca le corresponde ampliar el acceso al crédito de las Pymes, claves en la productividad del país.
“También tenemos que digitalizar la economía, porque la única manera de dar crédito es conociendo a tu cliente. Para conocer a tu cliente, tienes que conocer su transaccionalidad.
Para conocer su transaccionalidad tiene que ser digital, porque en efectivo no jala”, expuso.
Banca del futuro será imperceptible
HSBC México es uno de los siete bancos más importantes del país y es considerado de importancia sistémica local, es decir, que en el supuesto de una quiebra potencial, se pudiera afectar la estabilidad del sistema financiero mexicano en su conjunto e incluso incidir sobre la economía.
Ante su relevancia, la visión del director general de este banco en el país y Latinoamérica es que la banca del futuro avanzará a tal grado de que los usuarios solo recurrirán a una sucursal cuando lo necesiten, con poca fricción y muy digital. “Vas a ir a un banco a algo importante en tu vida: un viaje, comprar una casa o un seguro. Vamos a tener oportunidad de hacer otras cosas que actualmente no hacemos”.
En este sentido, proyectó que se podrán realizar inversiones en activos tokenizados, así como hacer transferencias mucho más fáciles y rápidas, que aunque en México se ha criticado la eficacia de DiMo y CoDi, del Banco de México (Banxico), sostuvo que el SPEI está muy avanzado y ha permitido que segmentos de la población opten por pagos sin efectivo.
“Estamos más digitalizados de lo que parece, pero creo que va a funcionar reposicionar a CoDi y DiMo juntos para que la experiencia sea mejor. Cuando salió la tarjeta de crédito, el que promovió las tarjetas de crédito no fue el banco, no fue el gobierno, fueron los negocios. Este ecosistema tenemos que mejorarlo”, finalizó.




