El Gobierno informó un incremento en los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ante la presión de los precios del petróleo a nivel internacional.
El aumento del beneficio a los combustibles entrará en vigor del 4 al 10 de abril, como una medida de contención para evitar un impacto en la inflación y en el bolsillo de miles de familias mexicanas.
El diésel es el combustible que recibirá el mayor apoyo gubernamental, con 81.20 por ciento; la semana pasada fue de 70.28 por ciento, de acuerdo con la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En términos reales, el gobierno absorberá 5.97 pesos por litro, mientras que los automovilistas pagarán una cuota de 1.38 pesos del IEPS.
¿Cuál será el estímulo para las gasolinas?
Para las gasolinas, la SHCP también aplicó un incremento a los subsidios:
- Gasolina Magna: el apoyo sube de 23.12 por ciento a 31.34 por ciento, lo que representa 2.09 pesos por litro; la cuota a pagar queda en 4.60 pesos.
- Gasolina Premium: el estímulo fiscal será de 18.48 por ciento, alrededor de 1.04 pesos, por lo que los automovilistas pagarán 4.61 pesos por litro.
Gobierno presiona para mantener los precios del combustible
Junto con los estímulos fiscales, la presidenta Claudia Sheinbaum intervino para mitigar el impacto del precio de los combustibles. Advirtió que sin los apoyos, el precio del litro de diésel se dispararía hasta los 35 pesos; incluso en algunos lugares el precio llegó a 30 pesos.
A finales de marzo anunció un acuerdo con gasolineros para establecer un tope en el precio del diésel de 28.50 pesos. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum instó al sector a realizar un esfuerzo mayor para reducir aún más el precio.
Con la combinación de topes voluntarios y la absorción del IEPS, el gobierno busca estabilizar el mercado frente a un entorno petrolero internacional volátil.
¿Qué pasa a nivel internacional que afecta los precios de los combustibles?
El encarecimiento de los combustibles está vinculado al bloqueo del Estrecho de Ormuz, un punto clave por donde cruza 20 por ciento del petróleo del mercado internacional.
La reducción en el flujo de crudo por Ormuz provocó que el petróleo Brent repuntara hasta 48 por ciento y alcanzara los 107 dólares por barril.
Como resultado, la volatilidad y el riesgo de escasez encarecen la materia prima a nivel global, costo que se traslada al precio final en las gasolineras, del que dependen miles de personas.







