Los aranceles de Donald Trump al jitomate mexicano tienen la ‘culpa’ de que este producto, básico en las salsas y comidas que consumimos, se venda a más de 50 pesos el kilo, advirtió el Consejo Nacional Agropecuario (CNA).
En julio del año pasado, Trump impuso un arancel de 17 por ciento al jitomate argumentando que esta exportación mexicana afectaba a los agricultores de Estados Unidos.
“Esta acción permitirá a los productores estadounidenses a competir de manera justa en el mercado”, indicó el Departamento de Comercio en un comunicado en julio de 2025.
¿Por qué los agricultores mexicanos plantaron menos jitomates?
Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, explicó que los aranceles de Trump al jitomate eliminaron incentivos productivos en México, provocando que los agricultores redujeran la siembra ante la pérdida de rentabilidad, lo que se traduce en escasez y encarecimiento.
“Empezaron a meter aranceles y ¿qué está pasando? Pues que los agricultores mexicanos llega el año siguiente y tú tienes que planear tu cosecha y pues dicen ‘A estos precios, no voy a sembrar jitomate’“, detalló.
El resultado, sostuvo, es un ajuste inmediato en la oferta. “Han sembrado mucho menos jitomate. Hoy nos está afectando muchísimo, porque no hay tanto tomate y los precios se subieron”, afirmó.
De acuerdo con el presidente del CNA, el precio de la caja de jitomate pasó de niveles cercanos a 8 dólares a alrededor de 50 dólares, impulsado por la contracción en la producción.
Datos de la la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)y delSistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) muestran que, en promedio, el kilo de jitomate se vendió entre 30 y 55 pesos durante lo que va de marzo lo que contribuyó a que la inflación se acelerara en marzo.
‘Efecto boomerang’ de los aranceles de Trump
Aunque en un inicio los aranceles de Trump fueron absorbidos por los productores mexicanos, es decir, el costo no sen trasladó completamente al consumidor estadounidense, el ajuste productivo terminó por afectar a ambos lados de la frontera.
“Seguramente (…) estaban felices, porque les pusimos aranceles del 17 por ciento al tomate y se lo están tragando todos los mexicanos”, ironizó Jorge Esteve Recolons. Sin embargo, subrayó que el encarecimiento actual evidencia un efecto contrario: “Hoy lo están pagando, porque no tienen tomate”.
El fenómeno responde a una lógica básica de mercado. Al dejar de ser negocio, los agricultores mexicanos migraron hacia otros cultivos o reconvirtieron invernaderos, reduciendo la oferta disponible en el siguiente ciclo agrícola.
A diferencia de cultivos perennes, el jitomate tiene ciclos productivos cortos, lo que permite ajustes relativamente rápidos; sin embargo, el CNA advirtió que la recomposición no será instantánea ni suficiente para contener los precios en el corto plazo.
“Es muy dinámico ese sector y este balance se pierde en un segundo (…) en menos de seis meses (…) la producción se ha bajado significativamente y los precios se fueron para arriba”, explicó.







