La escalada de conflictos en regiones clave productoras de hidrocarburos ha vuelto a colocar al petróleo en el centro de la economía global. Para México, este contexto representa una aparente ventaja: mayores precios internacionales implican más ingresos por exportaciones.
Sin embargo, ese beneficio viene acompañado de riesgos que impactan directamente en la inflación y las finanzas públicas.
De acuerdo con diversos análisis, el encarecimiento del crudo por tensiones geopolíticas genera ingresos adicionales para el país, pero también incrementa su vulnerabilidad económica. Esto ocurre porque México exporta petróleo, pero sigue dependiendo de la importación de combustibles refinados.
Así, el efecto de la guerra en el mercado energético se traduce en un fenómeno dual: un “premio” por mayores ingresos y un “castigo” por presiones inflacionarias y fiscales.
Petróleo en México: ingresos que no compensan todo
México, a través de Petróleos Mexicanos (Pemex), obtiene beneficios cuando sube el precio del petróleo, ya que aumenta el valor de sus exportaciones. Estos ingresos pueden superar lo estimado en el presupuesto.
No obstante, el país importa gasolinas, por lo que también paga más cuando el crudo se encarece.
Inflación en México: el impacto indirecto
El aumento del petróleo encarece combustibles y transporte, lo que eleva costos en toda la economía. Esto presiona la inflación en México, afectando precios de bienes y servicios.
Para contener este efecto, el gobierno aplica estímulos fiscales al IEPS. Sin embargo, esto implica un costo.
Costo fiscal del petróleo: subsidios y presión
El gobierno reduce o elimina impuestos a combustibles para evitar alzas bruscas. Según los análisis, esto disminuye la recaudación y aumenta el costo fiscal del petróleo.
Se genera un dilema: contener la inflación o cuidar las finanzas públicas.
Volatilidad y riesgos estructurales
Más allá del nivel de precios, el problema es la volatilidad. Mario Campa señala que el crudo mexicano podría volverse más atractivo en Asia ante la crisis en Medio Oriente, lo que abre oportunidades.
Sin embargo, también incrementa la exposición a choques externos.







