Los precios del crudo se dispararon y los mercados accionarios retrocedían este lunes, mientras una escalada en el conflicto en Oriente Medio desestabilizaba los mercados globales, lo que llevó a los inversionistas a reducir la exposición al riesgo y buscar activos refugio.
El Brent subió hasta un 13 por ciento en las primeras horas de operación de este lunes, mientras el conflicto sumía el mercado global del crudo en la agitación, con el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, tras los ataques a Irán por parte de Estados Unidos e Israel.
No obstante, posteriormente el crudo moderó su repunte y avanzaba 5.1 por ciento, a 76.21 dólares el barril, su mayor nivel desde mediados del año pasado. Por su parte, el WTI subía 7.2 por ciento, a 71.92 dólares.
“Tenemos saltos muy grandes en los precios de la energía, como era de esperar, pero la mayoría de los demás movimientos están relativamente contenidos y casi todo se ha recortado respecto a los extremos iniciales. Todavía no hay un pánico generalizado en los mercados”, dijo Mark Cudmore, editor ejecutivo de MLV.
Las acciones asiáticas perdían hasta un 2.0 por ciento, con los futuros de índices bursátiles de Estados Unidos y Europa también cayendo a medida que las tensiones aumentaron tras la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La mayor baja se reportaba en el índice Hang Seng, de la bolsa de Hong Kong, con 2.05 por ciento, seguido del Nikkei-225 de la bolsa de Japón, y el Kospi 200, de Corea del Sur, con 1.13 por ciento menos.
Los futuros del Nasdaq reportaban un descenso de 0.8 por ciento, el del S&P 500 retrocedía 0.7 por ciento, y el del Dow Jones 0.6 por ciento. En medio del nerviosismo en los mercados, el peso mexicano sufría un retroceso de 0.11 por ciento frente al dólar, y cotizaba en 17.24 unidades.
La posibilidad de una agitación prolongada en Oriente Medio y los efectos en cadena de los precios más altos del crudo están dando a los gestores de fondos nuevas razones para vender acciones y pasar a la seguridad. Las altas valoraciones en acciones y crédito globales también facilitan a los inversores reducir el riesgo. A medida que los inversores rechazaban el riesgo, los activos de refugio eran demandados.
Los bonos del Tesoro de EU fluctuaban, con la rentabilidad del bono a 10 años bajando al nivel más bajo desde abril y la del de 5 años bajando al menor nivel desde octubre de 2024. El oro subió un 1.4 por ciento hasta cotizar cerca de 5 mil 350 dólares la onza. El dólar se fortaleció frente a casi todos sus homólogos del Grupo de 10.
En la mira, el estrecho de Ormuz
Sacudidos por nuevas inquietudes sobre la inteligencia artificial, los mercados bursátiles deben ahora enfrentar la espiral de acción militar en Irán, que amenaza con desestabilizar el transporte marítimo global y limitar los viajes.
El impacto en el petróleo y la inflación es de suma preocupación en los mercados que el mes pasado registraron su peor caída en las acciones estadounidenses desde abril.
La ofensiva militar podría impulsar el nivel petróleo crudo encima de los 100 dólares en los precios internacionales del petróleo, ante el riesgo de una interrupción en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, principal arteria del comercio mundial de crudo advirtió Jorge León, vicepresidente sénior y jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy.
“El Brent del Intercontinental Exchange (ICE) podría subir alrededor de 20 dólares por barril (el viernes cerraron en 72 dólares) cuando los mercados reanuden operaciones el 2 de marzo, si no emergen señales claras de desescalada”, señaló.
Aseveró que el escenario base contempla un cierre temporal de una a dos semanas. “Un cierre prolongado tendría graves consecuencias geopolíticas y probablemente provocaría una rápida respuesta internacional; incluso una interrupción de corta duración crearía un retraso logístico importante”.
Según Bloomberg Economics, si el Estrecho de Ormuz se cierra, podría provocar un pico de hasta 108 dólares en el precio del crudo. Aproximadamente una quinta parte de los flujos mundiales de petróleo pasan por esta vía fluvial, convirtiéndola en un punto crítico de estrangulamiento energético.
Las señales digitales indican que el tráfico de petroleros a través de Ormuz casi se ha detenido, y tres barcos fueron atacados cerca de la desembocadura del Golfo Pérsico, aumentando el temor de que los suministros pudieran reducirse.







