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¿Qué pasaría si el Barcelona llegara a quebrar?

El conjunto blaugrana representa una gran parte social en el futbol mundial y podría estar en ‘peligro’.

El Futbol Club Barcelona cerrarría con números rojos este 2021. Luego de varios temas que comenzaron a salir a la luz pública, los rumores de que el equipo podría llegar a estar en ‘bancarrota’ no es un tema fuera de lugar, ya que al parecer desde la llegada de Joan Laporta se revelaron datos que, con la gestión de Josep Maria Bartomeu, no se daban a conocer.

Según informes de medios locales e investigaciones hechas por empresas transnacionales sobre el cuadro culé, la economía del equipo podría verse afectada luego de varias situaciones que se crearon en torno a: la salida de Messi, las malas decisiones hechas en el pasado, la llegada de jugadores que no demostraron la calidad que tenían dentro del terreno de juego, las pocas inversiones en las fuerzas básicas y, si fuera poco, un inmueble que se está ‘cayendo a pedazos’.

No es necesario mencionar que el club no ha sido referente en los últimos años en el futbol internacional, pues, la última ocasión en que pudieron levantar la UEFA Champions League fue en el lejando 2015, tras derrotar a la Juventus de Turín por marcador de 3-1.


Con el paso de los años y luego de varios inconvenientes, este fin de semana se realizará una importante reunión con los socios para analizar con profundidad lo que viene para los azulgranas, ya que desde 1992, los de Barcelona junto con equipos como el Real Madrid, Athletic de Bilbao y Osasuna presumen tener un grupo selecto de personas que cuentan con la capacidad de reajustar el camino.

El SAD (sociedades anónimas deportivas) cuenta con puntos de vista que colocamos aquí:

- Primero: Los aficionados no tendrían ‘voz ni voto’ para poder elegir a sus representantes en las mesas de negociación para las gestiones del equipo; es decir, solo serían clientes y compradores de la marca.

- Segundo: Los socios tendrían que invertir más capital para que el costo del boletaje y los bonos no lleguen a subir de precios, ya que en caso de que suceda eso la gente podría dejar de ir a los partidos y dejaría de comprar artículos del club.

- Tercero: Habría menos transparecia en las decisiones hechas por los de pantaloncillo largo. Esto quiere decir que la manera en que se manejarían las decisiones en el corazón de la institución podrían ser afectadas las demás partes: aficionados, inversionistas y empresarios.

- Cuarto: Los objetivos del club cambiarían y tomarían un rumbo diferente. Cada uno de los equipos en el mundo, su primer objetivo (o es lo que se espera) es convertirse en campeón de cada una de sus ligas; es decir, para ellos los números, trofeos y buenas participaciones quedarían de lado y, los temas a seguir tomarían un rumbo diferente dentro de lo empresarial.

- Quinto: La rentabilidad. Para muchos empresarios y dueños de equipos su mayor anhelo es que su ‘era’ sea considerada una de las mejores de la historia por lo que invertir y conseguir patrocinios tendrían que estar entre las primeras planas de su lista de cambios y así adquirir los mejores fichajes posibles en el mercado.

- Sexto: El vender un club no es la mejor opción. Y es que no siempre los que compran buscan mejorar dentro de lo futbolístico. Han existido casos en que la ilusión al inicio es grande, pero con el paso de la gestión comienzan a dejar de lado lo que importa (deporte) y se van más por crecer la marca.