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Paraguay apuesta por crecer en medio de la nueva geopolítica

El presidente de Paraguay respalda una mayor implicación de Estados Unidos en América Latina y la revitalización de la Doctrina Monroe, convencido de que una alianza firme con Washington puede fortalecer la estabilidad regional en un escenario de tensiones geopolíticas.

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Santiago Peña, presidente de Paraguay. (Al Drago)

Santiago Peña, presidente de Paraguay, respalda una mayor implicación de Estados Unidos en América Latina y la revitalización de la Doctrina Monroe, convencido de que una alianza firme con Washington puede fortalecer la estabilidad regional en un escenario de tensiones geopolíticas. Aplaude la acción contra Nicolás Maduro, reafirma su vínculo con Taiwán frente a China y apuesta por un crecimiento sostenido.

Usted se reunió recientemente con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio. ¿Qué discutieron?

Tenemos una relación muy sólida con la administración Trump y hemos trabajado muy de cerca con el secretario Rubio. Fue el último senador en 40 años en visitar Paraguay. Hemos colaborado en múltiples frentes, temas hemisféricos, la situación en Venezuela y asuntos de interés mutuo. También discutimos cómo fortalecer la cooperación energética y el papel que Paraguay puede desempeñar como proveedor estratégico en la región.

¿Es positiva para Latinoamérica la mayor implicación de la administración Trump y la revitalización de la Doctrina Monroe?

Absolutamente. La apoyo plenamente. Creo que esto es algo que hemos buscado desde hace mucho tiempo. Históricamente hemos tenido buenas relaciones con EU, sin importar qué partido esté en la Casa Blanca, aunque tradicionalmente hemos tenido mayor cercanía con administraciones republicanas.

Esta vez, el presidente Trump llegó con un enfoque diferente, más ágil en la toma de decisiones y prestando mayor atención al hemisferio occidental. Cuando se presentó la nueva estrategia de seguridad nacional y se habló de revitalizar la Doctrina Monroe, me pareció una buena idea. No somos los mismos países que hace 200 años. Somos distintos, y el tipo de asociación que tenemos ahora es más fuerte. Nos vemos como aliados.

¿La captura de Nicolás Maduro fue la decisión correcta?

Esto no es algo que se vaya a resolver en semanas. No era nuestra primera opción, pero fue la segunda mejor. Impulsamos elecciones democráticas en 2024 y no respetaron los resultados. No había otra opción. Los dictadores no se van con panfletos y manifiestos en la calle. Generalmente se van con balas.

Paraguay es el único país de Sudamérica que mantiene relaciones con Taiwán. ¿Cambiará eso?

Somos el único país en Sudamérica que mantiene esa relación, y no es un tema menor cuando se analiza la influencia de China en el hemisferio occidental. Tenemos comercio con China, pero desde hace casi siete décadas decidimos mantener relaciones diplomáticas con Taiwán.

Vemos a Taiwán como un ejemplo de desarrollo: un país relativamente pequeño junto a uno muy grande, que ha logrado industrializarse y liderar en tecnología. Paraguay quiere seguir un camino similar, apalancado en energía limpia y competitividad. No creemos en falsas promesas de que un solo socio resolverá todos los problemas. Nadie va a resolver tus problemas. Tienes que resolverlos tú mismo.

A nivel macroeconómico, Paraguay muestra buenos resultados. ¿Cómo se traduce ese crecimiento en beneficios para la población?

Sí se está traduciendo. En los últimos 25 años, la pobreza bajó de 60 por ciento a menos de 20 por ciento. El crecimiento económico ha beneficiado a los sectores de menores ingresos. No hay atajos para el desarrollo. Se requieren políticas de largo plazo en salud, educación y seguridad.

Al inicio de mi administración renegociamos con Brasil los términos de venta de electricidad, lo que nos permitió movilizar recursos para invertir en hospitales, educación e infraestructura. Queremos convertirnos en uno de los países más desarrollados de América Latina y avanzar hacia la OCDE.

Usted ha realizado decenas de viajes al extranjero para atraer inversión. ¿Cuándo se reflejará eso en mayores flujos de inversión extranjera directa?

Ya está ocurriendo. Tenemos un plan detallado para duplicar el PIB en diez años, lo que implica crecer al menos 7 por ciento anual. Identificamos sectores donde Paraguay ya es competitivo: producción de alimentos, forestal, ganadería, industria con mayor valor agregado.

Producimos alimentos para 100 millones de personas y somos apenas 6.5 millones. Contamos con una hidrovía estratégica y estamos por concluir una carretera de mil kilómetros que conectará el Atlántico con el Pacífico, reduciendo en tres semanas el acceso a mercados asiáticos. Esto transformará la logística regional.

¿Qué papel jugará el sector energético en esa estrategia?

Es fundamental. Somos 100 por ciento renovables; nuestra electricidad proviene de hidroeléctricas. Exportamos 50 por ciento de lo que no consumimos a Brasil y Argentina. Ahora buscamos atraer empresas tecnológicas e hiperescalares para centros de datos e IA. También firmamos recientemente un acuerdo de minerales con EU. Sabemos que tenemos recursos como uranio y estamos evaluando la posibilidad de desarrollar energía nuclear en el futuro.

Su gobierno analiza nuevas emisiones de deuda. ¿Cuánto planean colocar y bajo qué condiciones?

Tenemos un presupuesto muy ajustado y una ley de responsabilidad fiscal estricta. El monto estará limitado a lo presupuestado, poco menos de mil millones de dólares. El monto neto será de entre 500 y 600 millones, aunque el total podría ser mayor para refinanciar deuda existente. Hemos mejorado nuestra calificación crediticia y reducido el diferencial de tasas, pero debemos actuar con prudencia para mantener esa disciplina.

¿Persisten preocupaciones entre inversionistas sobre corrupción o nepotismo?

En el pasado existieron dudas, pero las hemos disipado con hechos. Paraguay cumple con altos estándares en contratación pública, tiene un banco central independiente y una política fiscal responsable. Nuestra deuda es de las más bajas de América Latina. En materia de combate al lavado de dinero, hemos mostrado uno de los mejores desempeños de la región.

¿Cómo es la convivencia con liderazgos tan distintos como Lula en Brasil y Milei en Argentina? ¿Y qué papel juega Paraguay dentro del Mercosur?

Paraguay históricamente ha convivido entre dos grandes economías con visiones distintas. Siempre ha habido competencia entre Brasil y Argentina, y hemos aprendido a navegar en ese contexto. Hoy ejercemos la presidencia del Mercosur en un momento clave. El acuerdo con la Unión Europea, el avance con Emiratos Árabes Unidos y el acuerdo con Singapur muestran que el bloque atraviesa una etapa de apertura. La reconfiguración comercial global y el mayor interés de EU en el hemisferio occidental colocan a Paraguay en una posición estratégica.

¿La percepción de Paraguay en Wall Street depende de su relación con la administración estadounidense?

No. Nuestro desempeño en los mercados no depende de nuestra relación con EU. Hemos tenido buenos resultados antes y después de Trump. Paraguay se sostiene sobre sus propias bases. Aprendimos, estando entre dos grandes economías como Brasil y Argentina, que debemos fortalecer nuestras instituciones y confiar en nosotros mismos. Esa ha sido la clave de nuestro éxito.

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