Bloomberg Businessweek

Autos eléctricos chinos van a la conquista del segmento de bajo costo

Los modelos austeros llevan el transporte ecológico a las masas. Se espera que en una década se decupliquen las ventas mundiales de vehículos eléctricos.

Weng Changqing, quien es empleado de una fábrica en China, sabía que quería un automóvil eléctrico antes de tener siquiera su licencia de conducir. Como vive en un pequeño pueblo al este del país y tiene el deseo de formar una familia, pensó que el ahorro en gasolina y mantenimiento le permitirían pagar su primer vehículo.

No buscaba un Tesla Model 3, disponible en China a partir de unos 38 mil dólares, compró en cambio un crossover de 10 mil dólares del fabricante local de vehículos eléctricos Hozon Auto. Un espécimen entre una creciente raza de vehículos que funcionan con baterías y motores eléctricos que está ganando popularidad entre la población china de bajos ingresos gracias a sus precios modestos y menor costo de mantenimiento (los autos eléctricos no necesitan cambios de aceite, bujías o bandas que deben reemplazarse en los automóviles de gasolina).

Los vehículos eléctricos baratos y confiables como el de Changqing podrían ampliar la propiedad vehicular (y la movilidad que esto conlleva) para toda una clase de personas que antes no podían permitirse tener auto propio. Changqing estima que el costo de la electricidad para cargar su automóvil en todo un año será de menos de 400 dólares, ese dinero le alcanzaría solo para 377 litros de gasolina en China, lo que consumiría en 6 mil 300 kilómetros un crossover Trumpchi GS3 2020 de la automotriz Guangzhou Automobile Group.

“Estos vehículos eléctricos ultrabaratos están llegando a un nuevo cliente en China, como probablemente ocurrirá en otros mercados a medida que bajen los precios”, afirma la analista de BloombergNEF Siyi Mi. Según este mismo servicio de análisis, los precios de los vehículos eléctricos igualarán a los de los automóviles de combustibles fósiles en los próximos cuatro a seis años, momento en el que las ventas anuales comenzarán a dispararse, para alcanzar los 25 millones en 2030, frente a los cerca de 2 millones al año en la actualidad.

Este cambio podría tener efectos sociales de gran alcance, sobre todo para las personas que viven a las afueras de las ciudades y en áreas rurales donde el acceso al transporte público es limitado, menciona Selika Talbott, profesora de la American University en Washington y socia fundadora de una consultora del sector automotriz.

Durante la última década, los precios de los automóviles han superado con creces el crecimiento de los salarios en Estados Unidos, de modo que la población del quintil más pobre tiene que gastar hasta el 30 por ciento de sus ingresos en transporte. “Al considerar el acceso de las personas al transporte, es muy importante ver una mayor diversidad de modelos como los vehículos eléctricos que se ofertan en el extremo inferior de la escala de precios”, dice Talbott.

En China, el compacto Neta N01 producido por Hozon Auto es uno de los vehículos eléctricos de bajo costo, una categoría donde se ubica también el minicoche de 8 mil 950 dólares de BYD. También está el Hongguang Mini, fruto de una colaboración de SAIC Motor con General Motors, que debutó en el mercado el año pasado a un precio base de 4 mil 230 dólares y rápidamente se convirtió en un superventas. En la primera mitad de 2020, el precio promedio de un vehículo eléctrico, sin considerar los incentivos, fue de 55 mil 233 dólares en Estados Unidos, mientras que en China fue de 29 mil 895 dólares, según la firma de investigación Jato Dynamics.

Las automotrices chinas pueden producir vehículos eléctricos económicos porque los hacen austeros y de baja velocidad. El crossover eléctrico de Changqing tiene una autonomía de 300 km por carga, aproximadamente la mitad de la distancia que un Tesla Model 3 Long Range.

Los bajos precios permiten que un número cada vez mayor de personas (a menudo jóvenes, de bajos ingresos y que residen fuera de las grandes ciudades) compren su primer automóvil. Estos vehículos eléctricos son especialmente populares en las zonas más rurales de China, donde viven más de 500 millones de personas, pero menos de 1 de cada 5 tenía un automóvil. Algunos modelos se venden a un ritmo que los ejecutivos de la industria nunca han visto antes.

El Hongguang Mini eléctrico hizo su debut en julio, para agosto ya era el vehículo de nueva energía más vendido en China, con 15 mil unidades vendidas. Y en septiembre, sus ventas rebasaron las 20 mil unidades, casi el doble que el Model 3 de Tesla Inc. ese mes.

Con todo, existen varios obstáculos en la democratización del mercado del automóvil impulsada por los vehículos eléctricos fuera de las fronteras de China. La industria de los vehículos eléctricos de bajo costo en ese país se ha beneficiado de los subsidios gubernamentales y otros incentivos, como préstamos a bajo interés en las localidades más pequeñas.

Además, China es el mayor fabricante de baterías del mundo, por tanto sus armadoras tienen fácil acceso a un suministro de bajo costo del componente más caro de un vehículo eléctrico.

Como las automotrices y los proveedores de autopartes en otros países no pueden fabricar a costos tan bajos, no pueden ofrecer (al menos por ahora) vehículos eléctricos a precios tan asequibles, dicen los analistas de BloombergNEF.

Y para que la implantación del vehículo eléctrico sea equitativa, debe haber un acceso generalizado a estaciones de carga, dice Talbott. Hoy por hoy, las estaciones de carga suelen estar concentradas en áreas metropolitanas pudientes, y quienes habitan apartamentos sin estacionamiento no pueden cargar sus autos en casa.

No obstante, los vehículos eléctricos de bajo costo ya han comenzado a ganar terreno en muchos mercados en los últimos cinco años. Un estudio realizado recientemente por el Instituto de Tecnología de Massachusetts, que mapea más de mil autos disponibles en Estados Unidos en relación a sus costos totales de por vida (que incluyen gastos iniciales, de mantenimiento y de combustible), muestra que el Leaf eléctrico de Nissan Motor, con un precio base de 25 mil dólares para un modelo 2021 después de los subsidios fiscales, es uno de los autos más baratos disponibles actualmente en ese mercado.

La responsable de ese estudio, la profesora Jessika Trancik, refiere que en los años transcurridos desde que su equipo comenzó a evaluar este tipo de vehículos en 2016, ha visto más autos eléctricos, con mayor autonomía de distancia recorrida, por debajo del costo promedio de propiedad de por vida de un vehículo en Estados Unidos. Lo que trata de decir es que “ya hay vehículos eléctricos en el mercado que pueden ahorrar dinero a los consumidores y es importante que la gente lo sepa”.

Changqing usa principalmente su vehículo eléctrico para ir diariamente al trabajo. En su época de soltero se las arreglaba con una motocicleta, que representa una opción de bajo costo popular en muchas regiones en desarrollo de Asia. Pero hace aproximadamente un año tuvo la necesidad de adquirir un automóvil: su esposa estaba embarazada de su primer hijo y había que llevarla a sus chequeos médicos regulares.

“La realidad es que es necesario que cada familia tenga un automóvil, independientemente de su situación económica”, advierte Changqing. “Puedes tener un automóvil de lujo, o quizás solo puedas pagar uno barato, pero es imprescindible”.

River Davis con la colaboración de Chunying Zhang

Businessweek México de ‘¡Paren las fábricas! No hay semiconductores… mexicanos’. Consulta aquí la edición fast de este número.