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Nado con delfines, mitos y realidades del cautiverio

¿Maltrato animal? Cuál es la realidad a la que se enfrentan estos mamíferos marinos al estar en cautiverio.
Nallely Campos | EISA Multimedios
26 julio 2017 21:46 Última actualización 26 julio 2017 22:26
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Nado con delfines

Foto: Cortesía de Dolphin Discovery


​Según datos científicos, uno de los animales más inteligentes que habitan en el mundo es el delfín, especie que utiliza los sonidos en forma de breves ráfagas llamadas “clicks” para comunicarse y orientarse; además, su temperamento le permite interactuar con las personas.

¿Pero qué sucede con estos cetáceos cuando están en cautiverio?
Mucho se ha dicho acerca de la vida de los delfines bajo cuidado humano, pues debido a su personalidad individual y autónoma son seres vulnerables al sufrimiento y trauma psicológico.

“Los delfines necesitan de muchos cuidados, se les debe proporcionar un veterinario, dieta especial, análisis de rutina; además, de alguien que conviva y juegue con ellos, de esta manera se evitan los comportamientos agresivos o de estrés”, señaló en entrevista Roberto Sánchez, médico veterinario de la empresa Dolphin Discovery.

El nado con delfines es una actividad muy placentera para la mayoría de las personas, sin embargo, es importante tomar en cuenta con qué tipo de empresa se va a adquirir el servicio y de esta manera asegurarnos de que la especie vive en buenas condiciones.

Algunas de las características que deben poseer las empresas que brindan el servicio de nado con delfines son: ser miembros de la Asociación Internacional de Entrenadores de Animales Marinos (IMATA), además de la Alianza de Parques Marinos y Acuarios (AMMPA), poseer distintivo H y ser reconocida como Empresa Socialmente Responsable.

“La calidad de vida de los animales que están bajo nuestro cuidado es de primera, en cuanto alimentación, espacios vitales, medicinas preventivas; existen muchos mitos basados en cuestiones viscerales en torno a los shows con animales, pero, desafortunadamente las personas no se dan la tarea de investigar", agregó el veterinario.

¿Las reglas cambian?

Hace unos meses, el Partido Verde Ecologista de México presentó una iniciativa que busca que el espectáculo de mamíferos marinos quede prohibido. El artículo 60 bis de la Ley establece la prohibición de utilizar mamíferos marinos de cualquier especie en espectáculos fijos o itinerantes, con excepción de la investigación orientada a su conservación.

De acuerdo al dictamen hay 270 delfines en cautiverio, 70 por ciento en Quintana Roo, por lo que sus propietarios dispondrán de 30 días después de la entrada en vigor de la ley para integrar un inventario y entregarlo a la Secretaría de Medio Ambiente para su validación.

Estos mamíferos podrán continuar en cautiverio por el resto de su vida y que las hembras podrán ser reproducidas por última y única ocasión. Por lo que se estima que los delfinarios operen por los próximos 30 años, antes de cerrar.

La polémica por los contenidos de la iniciativa del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) continuará hasta que se resuelva si la ley, ya aprobada en la Cámara de Diputados, se queda como está, o si es devuelta por el Senado de la República para hacer modificaciones, pues aún no se han escuchado las críticas y las reflexiones de la mayor parte de la comunidad especialista en la materia.

“Debemos seguir asegurando la calidad de vida de los delfines, es muy importante valorarlos, respetarlos y tomar en cuenta su estado de mental y físico, ellos son muy juguetones, es fácil notar cuando algo no los hace feliz”, agregó el médico.

Además, ninguno de ellos debe ser privado de su libertad, pues extraerlos de su habitad natural puede traer consecuencias psicológicas, sin contar los métodos con los que algunas empresas
los capturan.

Finalmente, Roberto Sánchez explicó que, debido a que los delfines están siempre alertas, no duermen al igual que los mamíferos terrestres, ellos nunca cierran los ojos; ni se duermen por completo, únicamente desconectan una parte de su cerebro con la finalidad de relajarla mientras la otra sigue trabajando, esto se debe a una modificación evolutiva que les permite estar alerta contra los depredadores.