Viajes

¿Fin de semana en Seúl?
Con este vuelo es posible

Con el nuevo vuelo directo de Aeroméxico entre la Ciudad de México y la capital de Corea del Sur, incluso es factible ir a ese país por un fin de semana.
Laura Rodríguez | EISA Multimedios
01 agosto 2017 0:28 Última actualización 01 agosto 2017 0:29
Lotte World Tower

Lotte World Tower es un rascacielos de 555 metros y 123 plantas actualmente en construcción de Seúl, Corea del Sur. Foto: Max Pixel

Suele suceder que por circunstancias de la vida, algunos viajeros estarán en Seúl por tan sólo 24 horas, ya sea por encontrarse navegando en un crucero y que esta ciudad sea una de las paradas; quizá porque tienes un día libre en tu agenda de trabajo o simplemente porque estás en tránsito aéreo entre este destino y otro y cuentas con ese lapso.

O como yo que tuve la fortuna de acudir al vuelo inaugural de Aeroméxico entre la Ciudad de México y Seúl, por cierto, hecho histórico, pues es la primera vez que estas dos naciones se ven unidas por un vuelo comercial directo de 14 horas y media.

El reto consiste en llevarte una probadita de esta gran ciudad, en
donde la cultura, la historia, la arquitectura y la gastronomía
oscilan entre lo tradicional y lo contemporáneo, con una importante inmersión tecnológica.

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Turismo, arte y tecnología


Leeum, Samsung Museum of Art

Empecemos por acudir al K-Style Hub, el Centro de Información Turística ubicado en lo que anteriormente eran las Oficinas Centrales de Turismo de Corea.

Por medio de unos visores de realidad virtual podrás apreciar en 360 grados diversos destinos a los que por falta de tiempo no acudirás, pero de seguro formarán parte de tu lista de pendientes.

La dimensión turística de Corea del Sur se aprecia muy bien a través de una pantalla táctil enorme, desde la que, aunado a unos cortos videos, puedes saber de las características del destino seleccionado, esto te dará una idea de las playas, la naturaleza y las ciudades más impactantes de este país.

Pero la parte más divertida se encuentra en unos simuladores de realidad aumentada que te acercan con la cultura k-pop y te permiten tomarte una foto con PSY, el famoso cantante de Gangnam style, que tanto gustó entre los mexicanos. O bien, sentarte en un sillón frente a una pantalla en la que aparecerá un rapero al que podrás besar y tener en tus brazos para la foto.

Otra de las razones por las que la gente viaja a Corea es por turismo médico, en donde la medicina tradicional, la herbolaria y la innovación van de la mano y en el K-Style-Hub dan muestra de ello.

Pero la parte humana también se demuestra en el piso superior del edificio, allí artesanos y productores de alimentos hacen gala de sus destrezas; además puedes ataviarte con uno de los vestidos tradicionales coreanos, que dicho sea de paso, no favorecen a la figura femenina pues son tan holgados que aparentas kilos de más.

Otro museo interesante es el Leeum de Samsung, allí se conjugan eficientemente los vestigios artísticos que dan testimonios del talento humano al paso del tiempo y ahora pueden ser apreciados a detalle gracias a la tecnología más moderna.

El desarrollo de aplicaciones de Samsung, empresa coreana líder en tecnología, ha beneficiado a muchos museos del mundo que ya cuentan con guías electrónicas que llevan de la mano al visitante; aunque en el Leeum, van un paso adelante, pues las piezas de arte se pueden apreciar en forma tridimensional.

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De palacios y templos


Changdeikgung

En este país hay 12 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, gracias al tren bala es posible acceder a la mayoría de ellos, cosa que no haremos por falta de tiempo, pero al menos visitaremos uno que se encuentra en Seúl.

Changdeikgung, uno de los cinco palacios reales de la dinastía Joseon, con sus grandes edificios que acogen la sala del trono donde el emperador recibía a sus súbditos; los jardines imperiales en donde los mandatarios coreanos leían y pasaban el tiempo son razones por las que es considerado un tesoro de Seúl y que fuera reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad desde 1997.

Además, cerca de allí también podrás visitar el santuario sintoísta Jongmyo, pero será en otra ocasión; ya que iremos a Jogyesa con
sus tres gigantescos Budas dorados, uno de los templos budistas zen más importantes de Corea, y después de prender una pajilla de incienso con la finalidad de purificarnos nos dirigimos a otro “templo”,
el de las compras.

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Dinámica pero conservadora


Barrio de Bukchon Hanok

Cuando salí del aeropuerto Incheon de Seúl, esperaba encontrarme
con una ciudad de arquitectura asiática convencional; pero me di cuenta lo avanzada que está la fisonomía de la ciudad con edificios caprichosos y rascacielos modernos mezclados con algunos palacios y casas tradicionales.

Afortunadamente todavía quedan zonas en donde el tiempo parece haberse detenido, como en el tradicional barrio Hanok de Bukchon. Las casitas con tejados negros que serpentean calle arriba, invitan al transeúnte a detenerse en cada rincón a tomarse la foto.

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Dónde mercar


El Mercado Namdaemun

El Mercado Namdaemun del distrito de Myeongdong, lleva 600 años conservando la tradición comercial de la ciudad; ahí se pueden encontrar además de artesanías, productos tradicionales y hoy día es el centro de la moda y diseño coreano. Además de que el abanico gastronómico es muy basto en esta zona.

Es innegable que la comida coreana tiene personalidad, aunque los ingredientes que la conforman son variados pues su dieta incluye pescado, mariscos, carne, pollo, arroz y muchos vegetales.

El común denominador es la presencia del ajo en la mayoría de los platillos, pues generalmente van acompañados de kimchi, verduras fermentadas, picantes y con ajo, la más común es la col que la sirven con todo, y por supuesto su aroma lo comparten con el resto del mundo.

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Para cerrar con broche de oro


N Seoul Tower

La tecnología y la tradición consiguen en Corea del Sur, una simbiosis que mira hacia el futuro, pero que no olvida su pasado. Eso se puede constatar en la Korean House, un teatro-cena en donde se representan historias épicas acompañadas con los recursos tecnológicos que permiten disfrutar de la función aunque no hables coreano.

Por último, al salir del teatro-restaurante, la noche todavía prometía, así que terminé de gastar suela ese día encaminándome a la N Seoul Tower, el punto más alto de la ciudad con 236,7 metros de altura que garantizan obtener una de las mejores vistas.

Desde allí se observa con claridad todo lo que me faltó conocer; pero eso será para otra ocasión que regrese a Seúl con algo más que un día para disfrutar esta gran ciudad.


Con estas recomendaciones, ¿viajarías un fin de semana a Seúl?