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Tecnologías que se comerán ‘contaminación de Trump’

U-Earth Biotechnologies trabaja en un cilindro de metal de tres metros de alto que contiene bacterias que consumen las emisiones de coches, dióxido de azufre, y que serviría como respuesta a los planes de Trump de estimular el uso del carbón.
Bloomberg
27 noviembre 2016 21:54 Última actualización 28 noviembre 2016 4:55
U-Earth Biotechnologies trabaja en un cilindro de metal inocuo en un jardín al pie de los Alpes italianos, que se come silenciosamente la polución del aire. (Especial)

U-Earth Biotechnologies trabaja en un cilindro de metal inocuo en un jardín al pie de los Alpes italianos, que se come silenciosamente la polución del aire. (Especial)

Un cilindro de metal inocuo en un jardín al pie de los Alpes italianos, que se come silenciosamente la polución del aire, podría ser parte de la respuesta a la ambición del presidente electo Donald Trump de estimular el uso del carbón.

Su fabricante, U-Earth Biotechnologies, es parte del puñado de firmas de todo el mundo que buscan combatir los gases contaminantes digiriéndolos.

El cilindro, de tres metros de alto, forma parte de un proyecto de prueba en Turín, y contiene unas bacterias que pueden consumir las emisiones de los coches, el dióxido de azufre de las plantas de carbón y otras suciedades en el aire.

Una de las unidades puede generar una burbuja de aire limpio del tamaño aproximado de una cancha de baloncesto, según la cofundadora Betta Maggio.

“En vez de destruir el planeta tirando filtros de máquinas de ventilación, inmovilizamos la polución y la transformamos”, declaró Maggio.

El proyecto es un ejemplo de los cientos de tecnologías que científicos y negocios están probando como solución a contener la contaminación del aire.

Ninguno puede arreglar el problema por sí solo, aunque cada uno puede hacer una contribución. Los pioneros incluyen una compañía de diseño social en Rotterdam, que está llevando a cabo un proyecto de prueba en China, y una empresa de investigación medioambiental en Berlín que se especializa en fachadas que neutralizan químicamente las partículas dañinas del aire.

“La mejor manera para deshacernos de la contaminación del aire es, en primer lugar, evitarla”, ha explicado Timur Guel, analista de la Agencia Internacional de Energía en París. “Pero necesitamos abordarla desde los dos ángulos, tanto decarbonización como tecnologías de control de contaminación. Es un problema urgente”.

Existen múltiples tecnologías que filtran los entornos interiores, como oficinas o centros comerciales. Aunque todavía se cuestiona si es realmente posible generar aire limpio a gran escala en zonas urbanas en el exterior, y sólo podemos empezar a suponer las respuestas gracias a los proyectos de prueba, aún en etapas iniciales.

“El peligro es que estas tecnologías ofrecen a la gente una opción para evitar lidiar con las causas, en lugar de con los síntomas de la contaminación”, dijo Tom Burke, exconsejero del representante especial de cambio climático de Reino Unido.

“Es posible absorber una parte de la polución, ¿pero qué hay del carbón? También se trata del cambio climático”.