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México, el segundo más “sucio” en basura electrónica de AL

De acuerdo con el análisis "eWaste en América Latina", México ocupa la segunda posición en América Latina en cuanto a generación de basura eléctrica y electrónica, que incluye celulares y televisores y para la cual hay pocas políticas para su manejo.
Darinka Rodríguez
01 diciembre 2015 17:44 Última actualización 01 diciembre 2015 17:45
Reciclaje de celulares

La basura eléctrica incluye celulares y televisiones. (Bloomberg/Archivo)

México es el segundo país más generador de basura eléctrica y electrónica en la región de América Latina sólo después de Brasil al generar mil kilotones (un kt, kilotón o kilotonelada equivale a mil toneladas) en 2014 según revela un estudio de la Asociación GSM (GSMA).

En total, la región generó poco más de 4 mil kilotones de basura eléctrica y electrónica y se espera que en 2018 se produzcan 4 mil 800 kt de desechos de esta índole, un crecimiento de entre 5 y 7 por ciento en los cuales México estaría produciendo casi mil 300 kt, es decir, poco más de la cuarta parte de los desechos de la región provendrían de nuestro país.

El análisis denominado “eWaste en América Latina” determina que los aparatos electrónicos que incluyen teléfonos celulares y televisores que pudieron ser destinados a reciclaje son altamente contaminantes y tóxicos y no obstante, existen escasas políticas para su recepción y manejo.

De este modo, un mexicano en 2009 producía en promedio 6.6 kilogramos al año de desechos electrónicos, en 2014 esta cifra se elevó a 8.8 kilogramos y en 2018 se estima que sean 9.4 kilogramos de desechos electrónicos y eléctricos per cápita.

“Los residuos de aparatos electrónicos son generalmente considerados residuos que pueden causar daños al medio ambiente y consecuencias graves para la salud humana si se manejan de manera inadecuada. Además de las preocupaciones relacionadas a la salud de los trabajadores directamente expuestos, la basura electrónica tiene varios efectos indirectos sobre la población en general y los segmentos más vulnerables, como los niños”, señala el estudio.

Aún cuando la cantidad de teléfonos celulares no es significativa, el análisis precisa que debe de existir un tratamiento efectivo de residuos a fin de que los elementos tóxicos que contienen no lleguen al ambiente, por lo que propone campañas de reciclaje promovidas por el estado y la industria.