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La iPad Pro: más grande ¿y mejor?

Este miércoles llegó a México el iPad Pro de Apple, que tiene la pantalla más grande de la firma hasta ahora; checa las nuevas características que ofrece el dispositivo.
Bloomberg / Sam Grobart
11 noviembre 2015 16:30 Última actualización 11 noviembre 2015 17:39
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iPad Pro

La pantalla de 12.9 pulgadas es una de las más grandes y de más alta resolución que puedas tener en tus manos. (Bloomberg)

La iPad Pro de Apple es el Mercedes-Benz G550 de las tablets.

El G550 es el mejor todoterreno de Mercedes, uno de los vehículos con tracción total más seguros actualmente a la venta. Tiene diferencial frontal con bloqueo, central y trasero para una máxima tracción sobre casi cualquier superficie. Si estuviera conduciendo a través del Chad, por ejemplo, es el vehículo en el que quisiera estar.

Me gustan los autos, y admiro el G550. Puedo apreciar la ingeniería detrás de esa maravilla. También vivo en los suburbios de Nueva Jersey, y por lo tanto no tengo ninguna necesidad de un G550, incluso si tuviera el dinero para comprar uno.

La iPad Pro de Apple (cuyo precio oscila entre 799 y mil 79 dólares) es la mejor tablet de pantalla grande con un teclado acoplable y lápiz opcional que puedas comprar hoy. Si lo que buscas es una pantalla táctil de casi 13 pulgadas, creo sin asomo de sarcasmo que la iPad Pro será perfecta para tus necesidades.


Hay mucho que elogiarle a la Pro. La pantalla de 12.9 pulgadas es una de las más grandes y de más alta resolución que puedas tener en tus manos. Los cuatro altavoces son más potentes que los de cualquier otra tablet que hayas conocido. El procesador A9X hace que todo camine de forma rápida e impecable.

Los desarrolladores se agolpan para crear y adaptar el software a este dispositivo. Aplicaciones como Paper de 53 se han personalizado para la pizarra Pro, al igual que una suite de programas de diseño de Adobe. Hay aplicaciones empresariales, médicas y otras altamente especializadas para distintas profesiones.

Para extender la utilidad de la Pro, puedes comprar dos accesorios: el teclado Smart Keyboard (169 dólares) y el Apple Pencil (99 dólares).


La Smart Keyboard es una cubierta que también contiene un delgado teclado qwerty de tamaño completo. Se acopla a la iPad Pro magnéticamente y no requiere ninguna batería adicional o cargarse, se alimenta de la Pro. Para utilizar el teclado, lo doblas hasta que se convierte en un soporte para la pantalla táctil. Las teclas son poco profundas pero eficaces. No sé si esto se deba a la excelente ingeniería de Apple o porque todos nos hemos acostumbrado con el tiempo a los teclados más delgados.

En esa configuración de teclado, la Pro es una especie de híbrido. Puedes seguir usándola como pantalla táctil si lo deseas, pero Apple ha habilitado el iOS de la Pro con una serie de funciones del teclado tradicional, como si fuera una Mac. ¿Quieres cambiar de aplicaciones? Usas command-tab, como en los viejos tiempos.

Además del teclado, Apple venderá un lápiz llamado Apple Pencil. Es una herramienta de poco peso que se siente bien en la mano. En mancuerna con una pantalla táctil mejorada y ultra precisa, el lápiz puede imitar bolígrafos, lápices, marcadores, lo que sea. Sólo ajustas el ángulo del lápiz para cambiar la anchura de su trazo. Si presionas con más fuerza, dibuja una línea más oscura. Si usas una acuarela puedes ver cómo el color se corre en el "papel" tras retirar tu pincel de la página. Y, a diferencia de muchos otros combos lápiz/tablet, la pantalla reacciona al instante, sin retraso o interferencia que arruine la ilusión de estar escribiendo con una pluma en un papel. Es asombroso.
Todo esto es maravilloso...

Pero una pantalla más grande, el teclado acoplable y el lápiz no añaden cosas que quiero o necesito en una tablet, ni transforman la iPad en una competencia creíble para mi aún perfecta MacBook Air. El Smart Keyboard es inteligente, pero algo limitado, no lo puedes utilizar bien sobre el regazo, y mucho menos en las piernas si estás sentado en la cama. El lápiz es tal vez la mejor stylus que he visto, pero yo no sé dibujar y creo que no aprenderé pronto.

El amable lector podría decirme, "Bien, Grobart. Pero tal vez no todo el mundo es como tú. Modera un poco tu solipsismo".

Y es cierto: No todos usan las computadoras y las tablets como yo. Mis colegas en el departamento de arte de Bloomberg Businessweek pueden encontrar maneras de explotar todas esas aplicaciones de Adobe. Los médicos pueden beneficiarse de la aplicación Complete Anatomy de 3D4Medical. Las personas que dirigen empresas bien pueden aprovechar los tableros o dashboards que ofrece la ‘app’ Numerics de Cynapse.

Pero me atrevería a decir que, aunque no todos usan la tecnología como yo, muchos, tal vez la mayoría de la gente, sí lo hace. Leemos cosas en la web, revisamos el correo, escribimos. Para ese tipo de actividades, una laptop sigue siendo la respuesta más elegante a nuestras preguntas. La iPad Pro parece reunir demasiadas funciones. ¡Es una tablet! ¡Con un teclado acoplable! ¡Y una stylus! Es genial para todas esas cosas, pero yo simplemente no estoy interesado en esas cosas.

Así que no soy cliente para la iPad Pro. Pero creo saber quién sí es: Vic Abate.

Vic Abate es el director de tecnología de General Electric. Él dirige, entre otras cosas, a 50 mil científicos e ingenieros en el conglomerado industrial. ¿Podría Vic encontrar la forma en que la iPad Pro, armada con algunos programas de análisis, fuera una herramienta útil para todas aquellas personas que construyen centrales de energía, motores de aviones y ferrocarriles? Si logra darle ese uso, Vic no comprará una iPad Pro, sino 50 mil.

Si esa visión se propaga entre las empresas y las industrias, Apple tendrá un buen negocio entre clientes empresariales. Acaso sea un mercado más nicho que el mercado del iPhone, y puede tomar tiempo, pero Apple sin duda es lo bastante rica para ser paciente.