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¿A dónde se van los datos recabados por tu auto 'inteligente'?

Hoy en día la mayoría de coches que se venden están conectados a un servidor de una u otra forma, pero ¿a dónde va toda la información que recolectan estos autos y para qué sirve?
Redacción 
14 marzo 2016 22:3 Última actualización 15 marzo 2016 5:0
"Cloud" es una instalación que, como lo indica su nombre, simula una nube, la cual está hecha de material reciclado y focos de luz ahorradores.

Dos coches autónomos son capaces de generar la cantidad de datos equivalente a un tercio de la que han generado todas las automotrices en los últimos 20 años. (Especial) 

Casi todos los coches que se venden hoy en día de alguna manera están conectados. Te has preguntado ¿a dónde va toda la información recabada por tu auto ‘inteligente’?

Desde los datos sobre tráfico en tiempo real, los lugares que están a tu alrededor, el clima, hasta las conexiones con el distribuidor para realizar servicios, viven en una especie de tela de datos que conectan a las automotrices y sus nubes privadas con proveedores externos que almacenan esta información.

En Alemania, por ejemplo, los vehículos Audi y Volkswagen están conectados a la red de telefonía de Vodafone, y pueden indicar a esta red cómo está conduciendo el usuario, la ubicación y más datos sobre el funcionamiento del vehículo. Después, la empresa de telefonía utiliza análisis para grandes volúmenes de datos en función de extraer el valor de esta información y proporcionarla a ambas armadoras, quienes utilizan los datos para calcular intervalos de servicios, capacidad de los neumáticos, frenos, etc.


Toda esta información representa una gran importancia para las industrias ya que pueden potenciar la generación de ingresos de los productos que venden. El alcance del negocio de este tipo de datos abre oportunidades para los fabricantes de coches, compañías de seguro, empresas de arrendamiento, servicios de emergencia, entre otras.

Hoy en día, por ejemplo, las soluciones ‘inteligentes’ para los autos pueden monitorear en tiempo real los signos vitales de los conductores, con el objetivo de reducir las probabilidades de que los usuarios se queden dormidos mientras están al volante.

Los vehículos autónomos, por ejemplo, son una fuente importante de exceso de datos, solamente dos unidades, en tres meses, juntan 4.5 petabytes de datos, cifra que representa un tercio de la información que todas las compañías de autos generaron en los últimos 20 años.