Sociedad

Tráfico de armas, problema complejo y multifactorial: Sedena

Juan de Dios Bolaños, director de Registro de Armas de Fuego y Control de Explosivos de la Sedena dice que de un total de 171 mil armas aseguradas de diciembre de 2006 a mayo 2013, 91 mil 350 fueron rastreadas por el sistema E-Trace.
Sandra Marina
26 junio 2014 18:35 Última actualización 26 junio 2014 18:35
Armas. (El Financiero)

Los flujos y rutas de tráfico de armas son similares a las rutas de enervantes, dijo el funcionario castrense. (El Financiero)

CIUDAD DE MÉXICO.- Juan de Dios Bolaños, director general de Registro de Armas de Fuego y Control de Explosivos de la Sedena, señaló que el tráfico ilegal de armamento representa una amenaza a la seguridad nacional del país, ya que se vincula con la delincuencia organizada.

Señaló que el tráfico de armas es un tema complejo y multifactorial que ha crecido en los últimos 10 años por diversos factores.

Entre ellos, detalló, se encuentran: la demanda que existe por parte de los grupos delictivos, la corrupción de autoridades en la zona fronteriza de ambos extremos del país, y el hecho de que Estados Unidos permita a los contrabandistas comprar armamento con objetivo de rastrearlo y llegar a los cárteles de la droga, “pero en el proceso se pierden muchas armas, como el famoso caso de ‘Rápido y Furioso’”.

Durante su exposición en la mesa de discusión “Tráfico de armas en México”, organizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), Juan de Dios Bolaños informó que de un total de 171 mil 009 armas aseguradas en México, de diciembre de 2006 a mayo 2013, 91 mil 350 armas fueron rastreadas mediante el sistema de rastreo E-Trace.

“De las cuales 34 mil 064 armas dieron resultados positivos en cuanto a su origen: 71 por ciento, es decir 26 mil 315, provienen de los Estados Unidos, “principalmente de los estados de Texas, Arizona, California, Florida y Nuevo México”, mientras que 29 por ciento restante procede otros países”.

Asimismo comentó que los flujos y rutas de tráfico de armas son similares a las rutas del tráfico de enervantes: la Ruta del Pacífico – con puntos de acceso a través de Tijuana, Mexicali y Nogales; Ruta del Centro –con entrada por Nogales, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo-; Ruta de Golfo –accesos por Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros-; y la Ruta de Chiapas –con puntos de entrada por Chiapas-.

Reconoció que es complejo conocer la cantidad de armas que entran a nuestro país. “Desde hace 10 años se escucha que 2 mil armas ingresan diariamente al país y a la fecha siguen ingresando las mismas. Uno empieza a buscar el dato y es difícil encontrarlo”.

Apuntó: “El tráfico de armas y municiones constituye un problema que requiere atención en términos bilaterales”.

Por su parte, Amando López Hernández, de la Unidad Especializada en Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas de la PGR, coincidió en señalar que el crecimiento del tráfico de armas es un tema complejo y multifactorial y añadió que otro de los orígenes de este flagelo es la legislación “laxa” que tiene Estados Unidos, donde es muy fácil conseguir un arma y complicado conocer su origen.

Así como la cuestión cultural toda vez que “en estados como Michoacán, Guerrero y Sinaloa la sociedad rural está asociada a la portación de un arma”, la situación geográfica y los conflictos armados en Centroamérica, cuyo remanente de armas de fuego encontró “desafortunadamente” un buen mercado en México.

Manifestó que la mayor parte de las armas no fluyen a través de las aduanas, “sino a través de la gran franja fronteriza sobre cuestiones áridas”.

“La gran parte de las armas que llegan a México no se compran en armerías, sino a través de los tianguis en Estados Unidos que no cuentan con un registro del usuario final”.

Detalló que las armas largas de mayor aseguramiento -entre 2011 y 2013 y las cuales fueron aseguradas estrictamente a personas vinculadas con alguna organización delictiva- son calibre 223 y 762/39, mientras que dentro de las cortas predominan el calibre 9 mm., el 38 y 45.

“55 por ciento del armamento asegurado corresponde a los estados de la frontera norte; en Chiapas, Tamaulipas y Zacatecas, son los estados en los que más granadas se han asegurado”.

Explicó que 69 por ciento de las armas aseguradas fueron compradas en Estados Unidos; 50 por ciento de las armas compradas en E.U. provienen del estado de Texas; 6 por ciento del armamento fue borrado su marca/nomenclatura; y 3 por ciento es de fabricación artesanal, por lo que al realizar su rastreo, no se encontró el origen del comprador o importador.