Sociedad

ONGs piden al gobierno un compromiso real contra cambio climático

Organismos civiles señalaron que a pesar de existir una ley sobre cambio climático, no es suficientes pues no existe una adecuada implementación de mecanismo, ni tampoco hay transparencia en la asignación y gasto de los recursos destinados para ese fin.
Miriam de Regil
25 septiembre 2014 13:43 Última actualización 25 septiembre 2014 14:23
río seco

(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO. El Grupo de Financiamiento para Cambio Climático urgió a las autoridades mexicanas a impulsar acciones verdaderas de adaptación y mitigación al calentamiento global, así como transparentar el uso de todos los recursos que se tienen para ello.

De acuerdo con dicho conjunto, constituido en julio de 2010 y conformado por 15 organizaciones de la sociedad civil, pese a que México se coloca actualmente a nivel mundial como una nación líder en el tema, en lo que refiere su actuación dentro del territorio, advirtieron, "se puede percibir una falta de compromiso".

"El país es el segundo en tener una Ley General del Cambio Climático, pero ello no es suficiente, pues sí no existe un adecuada implantación de mecanismos y de acciones, poco se podrá hacer por esta realidad", explicó Dolores Rojas, de la Fundación Heinrich Böll.

Este año, explicaron, para atender esta problemática se tienen destinados más de 37 mil millones de pesos, sin embargo no se conoce como se están invirtiendo o de qué manera contribuirán a frenar esta realidad que ya muchas regiones están padeciendo.

Por lo anterior, representantes del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS), la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), el Centro de Transporte Sustentable (CTSEMBARQ México), la Fundación Heinrich Böll y Transparencia Mexicana pidieron replantear las políticas federales para cumplir con las metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecidas en la Ley General de Cambio Climático y exhortaron a destinar recursos públicos a políticas climáticas que promuevan el desarrollo sostenible, así como el beneficio social, ambiental y económico.

Mariana Castillo, del CEMDA, recordó que los compromisos internacionales del país de mitigar los gases efecto invernadero a 30 por ciento para el 2020 y 50 por ciento para el 2050, pueden cumplirse, sólo que hace falta una visión específica para ello, la cual hasta ahora no se ha visto.

"Sólo el sector energético que provoca el 67 por ciento de los gases contaminantes podría contribuir a reducir el 23 por ciento de la meta al 2020, si en verdad se llevarán a cabo acciones sustentables, pero lamentablemente la reforma energética plante otras cosas, tal es el caso del uso e impulso del gas natural, un hidrocarburo que al quemarse sin duda también contamina", detalló.

La reforma energética, agregó no atiende las necesidades y compromisos nacionales e internacionales de México en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Para revertir eso, añadió. “México requiere transformaciones estructurales en su modelo de desarrollo, acelerar la transición energética, impulsar el uso de tecnologías renovables y limpias, y promover la eficiencia energética y el cumplimiento de las metas de energías renovables, entre otros”.

Asimismo, las organizaciones coincidieron al decir que también falta información del proceso reformador en materia energética, la asignación del presupuesto público federal, la planeación de estrategias y hace falta participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones de las políticas climáticas.

En ese sentido, dichas organizaciones demandaron de forma contundente al Gobierno mexicano replantear las políticas públicas federales en materia de cambio climático para cumplir con las metas establecidas en la Ley y con los compromisos internacionales adquiridos por el país.

Entre las demandas que estas organizaciones hacen, figura que los poderes, de acuerdo con las atribuciones que les brinda la Constitución, muestren un compromiso real para enfrentar el cambio climático, ya que no es un tema de partidos o coyuntural, sino de seguridad nacional.