Sociedad

Falla intento de primera dama de Guerrero de frenar a manifestantes

Los manifestantes fueron recibidos por la esposa del gobernador de Guerrero, Rosa Isela Ojeda Rivera, para intentar dialogar, pero los manifestantes la rechazaron y realizaron pintas en la fachada de Casa Guerrero.
Rosario García Orozco
27 noviembre 2014 18:6 Última actualización 27 noviembre 2014 18:6
La primera dama de Guerrero intentó frenar a los manifestantes. (Cuartoscuro)

La primera dama de Guerrero intentó frenar a los manifestantes en la entrada de la residencia. (Cuartoscuro)

CHILPANCINGO.- Maestros cetegistas y estudiantes normalistas que se dirigieron a la residencia oficial Casa Guerrero, se encontraron a la primera dama, Rosa Isela Ojeda Rivera, en la entrada para darles la bienvenida.

Todo comenzó con una marcha desde la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac -donde se encuentran instalados desde el pasado 8 de octubre los maestros cetegistas- que recorrió varias calles y avenidas hasta llegar a la Residencia Oficial.

Al llegar el contingente de unos mil manifestantes, ya los esperaba en la entrada la esposa del gobernador Rogelio Ortega Martínez, quien dijo que ese inmueble es la casa del pueblo y no había razón para que no pudieran entrar los maestros y estudiantes.

“Que hagan de él lo que gusten hacer, es parte del patrimonio del pueblo y pueden disponer de él”, señaló.

En el lugar no hubo presencia policial, sólo cinco personas acompañando a Rosa Isela Ojeda con paños blancos en símbolo de paz, un escudo del estado de Guerrero y una Bandera Nacional.

Sin embargo, los manifestantes rechazaron la propuesta pacífica de Ojeda Rivera y pidieron que se retirara.

Al hacer uso de la palabra durante el mitin en la entrada de esas instalaciones, un padre de familia de los jóvenes desaparecidos dijo que el gobierno federal debe ser renovado completamente.

En este sentido insistió en la necesidad de que renuncie el presidente Enrique Peña Nieto y todo su gabinete, “porque ya no es sólo Guerrero el que se manifiesta, sino varios estados y países del mundo porque no hay respuestas”.

También pidieron al gobierno del estado que deje de manejar informaciones falsas sobre el presunto dinero y becas que los padres de familia recibieron para el resto de sus hijos “cuando ni siquiera se ha acercado a nosotros, ni queremos que se acerque porque vamos a seguirlo rechazando. Su tarea es buscar a los muchachos y entregárnoslos con vida”.

Por otra parte una de las madres de los jóvenes desaparecidos se mofó porque “fue la señora Rosa Icela Ojeda quien recibió a los manifestantes y no el gobernador Rogelio Ortega. ¿Qué el señor no tiene huevos? ¿Por qué mandar a su esposa y no viene él?”, mencionó.

En tanto, Reyes Ramos Guerrero, dirigente estatal de la CETEG, exigió al gobierno federal que deje de burlarse del dolor de los padres que llevan buscan a sus hijos por 60 días y que no han encontrado respuestas, que se haga justicia por los 6 asesinatos de ese día 26 de septiembre en Iguala y que sean atendidos debidamente los demás jóvenes que resultaron con lesiones graves.

Al término del mitin, algunos de los manifestantes ingresaron al inmueble y realizaron pintas en la fachada de éste.

“Casa de asesinos”, fue algunas de los mensajes que se pintaron en Casa Guerrero.

Al término de ese mitin, se retiraron. Un grupo se trasladó en marcha al campamento ubicado en la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac, pero otro grupo se dirigió hacia el residencial Bugambilias y prendió fuego con bombas molotov a una casa que albergaba las oficinas del Programa Escuelas de Tiempo Completo de la Secretaría de Educación.