Sociedad

Coca-Cola invade comunidades indígenas de Chiapas

La influencia de la empresa refresquera en los hábitos alimenticios de las comunidades indígenas de Chiapas, crece a la par de la obesidad y diabetes, dicen los expertos.
Ángeles Mariscal / corresponsal
24 septiembre 2014 16:26 Última actualización 25 septiembre 2014 5:0
coca cola

Coca-Cola invade comunidades indígenas de Chiapas, el aumento de la obesidad y diabetes serán las consecuencias, dicen expertos. (Cortesía)

CHIAPAS.- La influencia de la empresa refresquera más importante del país, la Coca-Cola, en los hábitos alimenticios de las comunidades indígenas de Chiapas, se ha construido al ofrecen sus productos a precios 50 por ciento menores que en el resto del país, y desplegar campañas publicitarias en las lenguas originarias.

Afuera de las tiendas de las comunidades indígenas de la región Altos de Chiapas, -considerada la zona con mayor índice de pobreza del país-, se observan carteles con leyendas como “Coca-Cola Ta Sut Yavil”, “Ja No´ox”, que en tsotsil significa “Toma tu Agua de Coca-Cola”, “Regresa el Envase Vacío”.

La diferencia sustancial no es la traducción de los slogan publicitarios a las lenguas indígenas, sino que los precios de este producto son menores a los que se adquieren estos refrescos en cualquier otro lugar.

Una botella con envase de vidrio de 500 ml, a un precio de 9 pesos, en las comunidades indígenas de Chiapas cuesta sólo 4; una botella de 2.5 litros vale 14 pesos.

De acuerdo al economista de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), Gerardo Coutiño Montes, el mercado de la Coca-Cola en los Altos de Chiapas es perfectamente segmentado, porque la población indígena en el estado la componen una de cada tres personas.

El especialista refiere que la Coca Cola inició una campaña mediática intensiva en la zona indígena de la entidad en el 2000, cuando realizó un convenio con el gobierno estatal, para donar recursos destinados a la remodelación de plantes de educación básica, y equipar aulas con equipos de cómputo.

A la par estableció dos embotelladoras, una en la capital del estado, y otra en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, donde confluye la población indígena de Chiapas.

“Con estas estrategias, Chiapas aportó su granito de arena para que México sea el segundo consumidor mundial de refrescos, solo detrás de Estados Unidos”, explicó.

“En la zona indígena de los Altos, donde la población tiene un limitado acceso al agua potable, el consumo de la Coca-Cola se convirtió en una alternativa; y provocó que per cápita se consuman 163 litros al año”, detalló el experto.

AUMENTO DE LA OBESIDAD Y DIABETES

Alejandro Calvillo, Director de la organización El Poder del Consumidor, dio a conocer que a pesar de que Chiapas ocupa el primer lugar de pobreza en el país, el estado tiene el tercer lugar en obesidad y 31 por ciento en desnutrición.

Durante la presentación del documental Dulce Agonía, que retrata desde la óptica de varios especialistas los problemas que producen el alto consumo del refresco, Calvillo dijo que ahora mismo Chiapas es “una bomba perfecta para una catástrofe en salud sin precedentes ya que las personas desnutridas que presentan obesidad son las de mayor riesgo para contraer diabetes. Y la población indígena no requiere presentar obesidad para desarrollar diabetes por el gran consumo de refresco que tienen”.

El Dr. Jaime Paige Pliego señaló que los datos de campo recabados en investigación sobre diabetes mellitus entre los mayas que habitan en las cabeceras municipales de Tenejapa, Chamula y San Cristóbal de Las Casas –ubicados en Los Altos de Chiapas-, apuntan hacia la Importancia que ha adquirido el consumo de refresco, específicamente Coca-Cola en la génesis y agravamiento de obesidad y diabetes”.

Los especialistas que documentaron la afectación a la salud por el alto consumo de Coca-Cola, plantearon, entre otras alternativas, la necesidad de que el Estado realice campañas de orientación y alimentación saludable en el estado, con mayor atención en las zonas indígenas.

Más aún, exigieron que se aplique la Ley Hacendaria que obliga la aplicación de mayores impuestos al refresco, como parte de la estrategia para inhibir el consumo, lo que hasta el momento no se hace en la zona indígena de Los Altos.