Sociedad

Cinvestav desarrolla "caballo de Troya" contra el cáncer de mama

La terapia introduce, como "caballos de troya", genes suicidas que provocan la autoeliminación de las células cancerosas, sin afectar a órganos periféricos. La investigación ya se aplicó en ratas y se busca la inversión que permita probarlo en seres humanos.
Rosalía Servín Magaña
27 febrero 2014 12:39 Última actualización 27 febrero 2014 13:58
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  [Reuters]A nivel mundial, se han producido 30 infecciones del virus confirmadas en laboratorio, de las cuales ha habido 18 muertes.

La novedosa terapia ha tenido buenos resultados en el tratamiento del cáncer de pulmón y próstata.[Reuters/Archivo]

CIUDAD DE MÉXICO. Investigadores del departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), desarrollaron y patentaron una novedosa terapia contra el cáncer de mama, la cual permite introducir al organismo --"como caballo de Troya"--, genes suicidas que inhiben las células tumorales.

En conferencia Daniel Martínez Fong, quien junto con Rosa Angélica Castillo Rodríguez lidera este proyecto, explicó que este tratamiento utiliza nanopartículas que permiten traspasar las membranas de las células cancerosas --que funcionan como barreras-- y llegar hasta su núcleo.

"Una vez dentro, las nanopartículas (de 250 nanómetros de diámetro, un poco más grandes que un virus), liberan los genes suicidas, cuya expresión provoca la autoeliminación de las células cancerosas, sin dañar los órganos periféricos", dijo, al detallar que lo que se hace es introducir genes semejantes a las bases del DNA, que se incorporan a su cadena causando defectos estructurales por los cuales las células mueren, sin que puedan regenerarse.

La investigación que se aplicó en ratas, se logró inhibir hasta en 49 por ciento la viabilidad de las células cancerosas en cultivo y 55-60 por ciento el crecimiento de tumores malignos en injertos.

Explicaron que las nanopartículas fueron inyectadas a los roedores por vía local o intravenosa, pues ambas formas de administración permitieron a los genes suicidas introducirse a las células tumorales, su blanco específico.

"Tras expresarse dichos genes y con apoyo de un tratamiento complementario con un precursor inactivo de un fármaco, se logró introducir la muerte de las células cancerosas y reducir 55 por ciento el peso del tumor", indicó el experto.

Rosa Angélica Castillo comentó que se trabajó para el subtipo de cáncer de mama triple negativo, uno de los más agresivos, causante del 40 por ciento de las muertes por esta enfermedad y que va en aumento.

Sin embargo Martínez Frog señaló que se han visto buenas respuestas para el tratamiento de otros tipos de cáncer como el de pulmón y próstata.

Aunque el desarrollo ya se probó en ratones, el siguiente paso sería aplicarlo en primates, lo cual aseguró es difícil de conseguir, por lo que buscan la posibilidad y ante las alternativas que les ofrece la ley, es que se pueda probar en seres humanos, al demostrarse que el tratamiento es seguro.

Pero para ello requieren de una inversión de al menos 200 millones de dólares, por lo que buscan alianzas para conseguirlo, al requerir, además de mucha investigación, permisos y otra serie de procesos administrativos.

"Si conseguimos la inversión, este paso a humanos pudiera darse pronto, pero también podría quedarse en el olvido si no lo conseguimos", advirtió el titular de esta investigación la cual se hizo acreedora al Premio a la Innovación en NanoBiotecnología 2013, que se entregó este jueves en el Cinvestav.