Opinión

Zonas económicas especiales, bloqueos e inversiones

 
1
 

 

Salina Cruz. (www.oaxaca-mio.com)

A fines de 2015 el gobierno federal anunció la creación de las denominadas Zonas Económicas Especiales (ZEE) en las regiones de Puerto Chiapas, del puerto de Lázaro Cárdenas y la del istmo de Tehuantepec, que cubre el corredor Coatzacoalcos-Salina Cruz; además, se agregó otra ZEE en la región petrolera de Campeche-Tabasco.

La nueva ley federal establece diversos requisitos para declarar una ZEE: ubicarse en una de las diez entidades con mayor pobreza extrema; constituir un “área geográfica estratégica” para el desarrollo de la actividad productiva; ubicarse en uno o más municipios con una población entre 50 mil y 500 mil habitantes; que la SHCP realice un dictamen de prefactibilidad, área de influencia, necesidades de infraestructura y, posteriormente, elaborar un programa de desarrollo; y que se establezca un convenio de coordinación entre los tres niveles de gobierno.

A nivel internacional, las ZEE se conciben como una herramienta para facilitar el comercio y la inversión en determinadas regiones, a partir de políticas públicas diferenciadas del resto del país; con ello, se busca instrumentar un régimen económico-jurídico ad-hoc, más favorable a la inversión privada y al comercio nacional e internacional; establecer incentivos fiscales y aduanales; simplificar trámites para la instalación de empresas y para la construcción, desarrollo, operación y administración de las propias ZEE; e inducir la creación de infraestructura pública y privada que atraiga y facilite la operación de nuevos negocios en esas regiones.

Las principales ZEE se ubicarían en las cuatro entidades federativas más afectadas y con mayor presencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación: Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, las cuales según Coneval en 2014 registraron los niveles más elevados de pobreza (entre 59.2 y 76.2 por ciento de la población total) y de pobreza extrema (entre 14.0 y 31.8 por ciento), en comparación con 46.2 y 9.5 por ciento del promedio nacional, respectivamente. Además, de acuerdo con el Indicador Trimestral de Actividad Económica Estatal, son los estados que peor desempeño económico han registrado en los últimos tres años –sin considerar a los estados petroleros (como Campeche y Tabasco)– particularmente en las actividades secundarias (industriales) que han registrado tasas de crecimiento negativas desde 2012.

Los bloqueos y protestas de la CNTE en esas regiones han tenido severos efectos económicos de corto plazo, pero su mayor incidencia será a mediano tiempo. 

Según las declaraciones de diversos representantes de las organizaciones empresariales, las afectaciones al sector productivo alcanzan 14 mil millones de pesos (4.2 mil millones en Oaxaca) y han afectado a ocho mil 500 empresas (dos mil 600 en Oaxaca), en particular del sector primario, con incidencia en las exportaciones agropecuarias, y en las actividades comerciales y turísticas. En una acción sin precedentes, el lunes pasado se realizó un paro masivo de actividades económicas en Oaxaca que involucró a cerca de 120 hoteles y cuatro mil empresas por la inacción gubernamental ante los bloqueos de la CNTE. Mal precedente.

Además, al margen de las “amenazas de presentar declaraciones fiscales en ceros” y de la reacción de las autoridades a esos planteamientos, la realidad es que la evidente contracción de las ventas, ingresos de las empresas y empleos en esas regiones implicará menores pagos de IVA e ISR.

Los problemas, hasta hoy parecería que soslayados en las negociaciones con la CNTE, se acentuarán en el mediano plazo. Como anticipó la Concamin, las inversiones en esas entidades podrían reducirse en 50 mil millones de pesos y el empleo contraerse en 40 mil empleos. Más allá la posible exageración de esas cifras, no hay duda que el desarrollo de las ZEE está en riesgo: ¿qué inversionista va a poner su dinero en zonas con elevada ingobernabilidad frente a otras alternativas en el país o en el extranjero? Así se lo anticiparon al secretario de Gobernación esta semana. Mal augurio.

También te puede interesar:
Credibilidad por los suelos
El consumo interno, viento en popa
Protección intelectual en el sector agrícola