Opinión

‘Yo estoy bien, el país no’

 
1
 

 

Paseantes en la Alameda. (Cuartoscuro/Archivo)

Un banquero me comentaba esta semana una paradoja que ha detectado en las reuniones que sostiene con las empresas que son sus clientes.

Cuando les pregunta respecto a cómo ven la situación económica del país, la respuesta es que todo está muy complicado e incierto, y plantean una larga lista de quejas.

Pero, cuando la interrogante es respecto a cómo le va a la empresa en particular, entonces las cosas son diferentes y resulta que en la mayoría de los casos señalan que les está yendo muy bien.

Esta diferencia de percepciones aparece claramente en los indicadores de opinión empresarial en las manufacturas, que mes a mes publica el Inegi.

En la información difundida ayer, correspondiente a octubre, el índice que mide la percepción sobre la situación económica actual del país (donde debajo de 50 es pesimista y arriba de 50 es optimista) se ubicó en 46.4 puntos (con cifras desestacionalizadas), con una caída de 3.8 por ciento respecto al año pasado.

En contraste, la percepción respecto a la situación de la empresa de la persona a la que se pregunta se ubica en 54 puntos, es decir, en el terreno del optimismo.

Pero lo más interesante es que la percepción pesimista del país se ha mantenido desde noviembre del año pasado, mientras que la percepción optimista de la empresa se mantiene desde febrero de 2010.

¿Cómo le puede ir tan bien a las empresas de modo tan sistemático y prolongado y tan mal al país?

Va otra comparación también interesante.

Cuando a los consumidores se les pregunta respecto a su percepción de la situación económica del país comparada con la de hace 12 meses, el indicador se coloca en 86.7 puntos (con un nivel de 100 en 2003). En octubre además, hay una baja de 7.8 por ciento respecto al nivel de hace un año.

Pero, cuando se pregunta por la situación económica del hogar comparada con la de hace un año, el índice está en 97.7 puntos, además, con un crecimiento de 1.0 por ciento respecto al nivel de hace 12 meses.

¿Por qué razón es que se comportan de manera tan divergente las percepciones de lo que pasa con la económica de la familia y la condición de la empresa, respecto a lo que se percibe de la situación del país?

A mi juicio, es muy claro que las respuestas del universo microeconómico -de la empresa o del consumidor- están relacionadas con la realidad inmediata, tangible, que tiene que ver con los hechos y vivencias que registramos, mientras que la referida al ámbito macro corresponde a lo que escuchamos que se dice y lo que captamos de los medios.

Supongo que ya hasta le aburre al lector que en este espacio le subraye cifras sobre el buen comportamiento del mercado interno. Pues hay más: esta semana se superó el millón de autos vendidos en diez meses, con un crecimiento de 19.6 por ciento anual para llegar a la mayor cifra de la historia para un periodo igual. Ayer Wal-Mart reveló ventas que crecieron 10.8 por ciento en octubre, la tasa más alta del año.

Si el gobierno quiere que la imagen del país corresponda de manera más cercana con lo que las cifras dicen, tiene que hacer una tarea que hasta ahora no ha hecho bien y explicar sin afanes propagandísticos la realidad con todos sus claroscuros.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
Mariguana, tasas, PIB y coches
No nos va a alcanzar
Nadar de muertito