Opinión

¿Y qué pasará con los medios públicos?

La reforma de telecomunicaciones generó una amplia discusión en temas como la preponderancia; las atribuciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) o la eliminación de la Larga Distancia Nacional, sólo por citar tres ámbitos diferentes.

Sin embargo, pocos se dieron cuenta de que junto con la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, fue promulgada el lunes la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano.

Con ella se crea una nueva entidad pública, justamente el Sistema Público de Radiodifusión.

No se trata de una nueva cadena nacional pública en sentido estricto, aunque así lo parece; tampoco de una institución que coordine a organismos como el Canal 22 o el Canal 11 o TVE. En realidad aún no está claro de qué tipo de entidad se trata.

En principio, a partir de la entrada en vigor del decreto, el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA) se convierte en el nuevo Sistema.

El OPMA actualmente tiene una programación como si fuera un canal de televisión denominado “Una Voz con Todos” y se transmite por sistemas restringidos, pero además, de acuerdo con su página de internet, tiene actualmente 16 estaciones transmisoras en 14 estados de la República y una cobertura de 56 por ciento de la población que abarca 16 ciudades en el país, que utilizan otros canales públicos.

El nuevo Sistema ya no dependerá de la Secretaría de Gobernación como actualmente sucede, sino que será no sectorizado.

Se coordinará con los medios públicos existentes, tanto federales como estatales, mas no los coordinará.

Lo que ha preocupado es que con esta nueva entidad haya duplicidades en los medios públicos.

Lo más lógico hubiera sido tratar de darles orden y consistencia, pues son diversos. Por un lado existe el Canal 11, que es parte del IPN. Su cobertura total es de 66.7 por ciento del territorio, y la mitad de ella es a través de estaciones del OPMA. El Canal 22 depende de Conaculta y su transmisión es tanto en el Valle de México como nacional en 14 entidades de la República; también utiliza la red de OPMA y sistemas de televisión restringida.

Pero además está TV Educativa en la SEP, que a su vez tiene varias señales como Ingenio TV o Aprende, o señales diversas por nivel escolar.

Y están también TV UNAM, que depende de la Universidad Nacional, y un sinnúmero de televisoras de los estados.

Las preguntas que flotan en el ambiente son si el nuevo Sistema creado en la ley promulgada el lunes pasado va a ser el hermano mayor de todos los otros sistemas de televisión; si les va a seguir prestando su infraestructura; si va a utilizar la producción que generan, y si cada quien a va cuidar su rancho o van a chutar para el mismo lado.

Lo único claro es que la nueva ley no dio una respuesta plena a estas preguntas. Pero sí fijó el plazo de 30 días tras la vigencia de la ley para nombrar al presidente de este Sistema, lo que habrá de ocurrir a mediados de septiembre a más tardar.

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