Opinión

Y para cerrar el año: la pugna por el Avión Presidencial

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Mexicanos

El gobierno de la República afina la batalla mediática que dará para defender la compra del nuevo avión presidencial, el Dreamliner 787.

Fuentes que han tenido acceso a esa estrategia mediática aseguran que el objetivo es contrarrestar y/o neutralizar los cuestionamientos por la compra de esa aeronave, así como la campaña negativa que con el tema del avión y su costo desplegará Andrés Manuel López Obrador, líder nacional de Morena.

El tabasqueño, que este fin de semana publicó en su cuenta de Facebook millonarias cifras de lo que él asegura que son algunos de los costos del acondicionamiento del avión, solicitó a la Función Pública acceso a la aeronave. El trámite lo realizaron al arrancar diciembre algunos diputados de Morena.

El gobierno, por su parte, desplegará argumentos que buscan convencer de que cancelar la compra del Dreamliner –firmada en 2012 por el gobierno del presidente Felipe Calderón, y ejecutada por Banobras– resulta pésimo negocio, pues se perderían millones de dólares al tratar de vender un avión ya acondicionado para fines específicos. Excélsior publicó una nota al respecto a finales de noviembre (http://bit.ly/1MbRySF)

Las fuentes aseguran que, sin contar el financiamiento, el costo total del avión fue de 231 millones de dólares, desglosados de la siguiente manera:

-Dado que era un aparato que ya tenía 700 horas de vuelo, y como formó parte de un paquete de venta de una decena de aeronaves a Aeroméxico, el precio final de venta fue de 127 millones de dólares.

-Al equipamiento del avión corresponden otros 81 millones de dólares.

-Y finalmente se pagaron 23 millones por accesorios.

Una nota de Milenio Digital de octubre pasado precisaba que según la Secretaría de Hacienda el costo total será de 6,769 millones de pesos. (http://bit.ly/1Mpbyll). Esa cantidad incluye pagos de financiamiento y operación. AMLO y otros sostienen que el monto final rondará los 7,500 millones de pesos.

El primer momento de la estrategia del gobierno federal para destacar las “ventajas” de contar con un nuevo avión estaba programada para comenzar hoy o mañana, dado que originalmente se había marcado al 18 de diciembre, es decir el próximo viernes, como fecha del arribo de la aeronave. Sin embargo, las fuentes consultadas aseguran que la llegada del avión podría retrasarse al 31 de diciembre.

La estrategia de medios contempla producir un video del interior del avión, de 2 a 3 minutos de duración, que cuente con el visto bueno del Estado Mayor Presidencial (para cuidar restricciones de temas de seguridad). Con ese video el gobierno buscaría dar madruguete a la jugada de los diputados de AMLO y ofrecer una señal de que están a favor de la transparencia.

Con la llegada del avión habría un carrusel de entrevistas con “líderes de opinión”, así como la publicación de desplegados en la prensa con explicaciones sobre los supuestos ahorros y la mejora en seguridad (el viejo avión presidencial ya llegó a un límite de vida útil luego de 28 años volando). Luego vendría un nuevo despliegue mediático, en ocasión del viaje inaugural del avión, que podría ser para transportar al Presidente a la reunión anual del Foro Económico Mundial de Davos, a finales de enero. Las fuentes aseguran que antes de eso el avión permanecería resguardado.

Todos los argumentos que para defender esta compra ofrezca el gobierno federal se estrellarán con el discurso de López Obrador sobre lo oneroso del gasto. ¿Cuál bando convencerá más? Es la batalla que se librará al cierre de 2015, una que durará más allá del 1 de enero próximo.

Twitter: @SalCamarena

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