Opinión

¿Y la presunción de inocencia?

  
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sesión diputados. (cuartoscuro)

La licencia solicitada por Javier Duarte para dejar la gubernatura de Veracruz cimbró los cimientos de San Lázaro. Los diputados de todos los partidos, con diversos matices, ya juzgaron al veracruzano y lo declararon culpable, independientemente de lo que dictaminen los jueces y tribunales a donde llegará su caso.

Se tienen indicios. Existen acusaciones en medios de comunicación sin sustento. Se vierten testimonios de sus adversarios políticos, encabezados por el PAN y Miguel Ángel Yunes Linares, empero legalmente todavía no hay nada. Duarte ya fue juzgado y declarado culpable.

Y no es que se defienda en este espacio al gobernador con licencia que ni siquiera tengo el gusto de conocer. Sólo refiero el hecho de ajusticiamiento que se le ha hecho al puro estilo que se relata en la clásica lectura Fuenteovejuna y como un fenómeno social el caso se enmarca en la destrucción de una imagen pública versada en medias verdades, acomodadas a modo para desprestigiar.

Acusaciones hay de todo tipo, lo mismo pasan por delitos de enriquecimiento inexplicable hasta relacionados con evasión fiscal; por violaciones a derechos humanos u omisiones en la aplicación de la justicia, donde los adversarios políticos del veracruzano ven la paja en el ojo ajeno, pero de lo que hay a su alrededor nada, más bien fingen ceguera o amnesia.

Mientras que Guillermo Padrés del PAN, exgobernador de Sonora, se encuentra prófugo y perseguido por acusaciones probadas de fraude, lavado de dinero, malversación de fondos y otras lindezas, a César Duarte se le persigue de forma contumaz, sin que haya mediado juicio alguno.

Así, mientras son peras o manzanas, desde el corazón político del país los diputados han aprovechado el trámite solicitado por Duarte para sentenciarlo en la opinión pública aunque en realidad el litigio ante los juzgados apenas comienza.

Marko Cortés Mendoza, coordinador del GPPAN, dijo que “era una crónica anunciada de un fracaso de gobierno, de corrupción, de manipulación, de uso indebido del poder y nosotros lo que queremos es que el gobierno federal tome todas las medidas pertinentes para que no vaya a ser que Duarte ahora vaya a buscar escapar de la justicia, que salga del país y que de esa manera no pague por sus hechos”.

La coordinadora de los diputados de Morena, Rocío Nahle García, señaló que la solicitud de licencia que Javier Duarte de Ochoa presentó para separarse del cargo de gobernador de Veracruz, “era inminente, lo tenía que hacer; tarde, pero lo hizo”.

Diputados del PRD pidieron que la Procuraduría General de la República (PGR) dicte las medidas precautorias “para que no se escape”. Al respecto, Jesús Zambrano Grijalva expresó que el procedimiento interno que inició el PRI contra Duarte de Ochoa “ojalá y no sea una cortina de humo, un juego de engañabobos, para que se olvide ya el asunto del juicio político, así como las averiguaciones que tiene la PGR y los más de 30 mil millones que la Auditoría Superior de la Federación ha señalado con suficientes elementos”.

El coordinador de los diputados del PES, Alejandro González Murillo, exhortó a las autoridades a mantenerse alerta de lo que pretenda hacer, a partir de hoy, el gobernador con licencia de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, y agregó que el trámite es tardío ya que ante tantas acusaciones “ya no sirve de nada”.

En fin, la historia de Fuenteovejuna hoy se repite, y en este caso ni falta hace que se pregunte quién mató al Comendador porque esos legisladores que ya emitieron una sentencia seguro contestan al unísono que fue Duarte. En tanto que la presunción de la inocencia y el debido proceso, bien gracias. Así de complicado está el tema.


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