Opinión

Votos de compromiso

 
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Módulo especial urna elecciones

Uno de los propósitos centrales de las encuestas preelectorales es medir la intención de voto por los diversos candidatos u opciones políticas rumbo a una elección. A quienes utilizan las encuestas de manera estratégica, como los propios partidos y candidatos, les es fundamental saber si esa intención se convertirá en acción el día de los comicios. Por ello resulta muy útil saber si la intención de voto va acompañada de compromiso.

¿Hasta qué grado los electores están comprometidos con la opción política que señalan como favorita en una encuesta? Una manera de saberlo es preguntándoselos directamente, como se ha hecho en las encuestas estatales de EL FINANCIERO en este periodo electoral. Luego de pedir a los entrevistados que marquen su intención de voto en una boleta, el encuestador les pregunta qué tan comprometidos están con esa opción que eligieron. Según los resultados, en 10 entidades en las que se han llevado a cabo sondeos, 50 por ciento de los entrevistados dijo estar muy o algo comprometido con su elección, mientras que 38 por ciento dijo estar poco o nada comprometido y 12 por ciento no sabe.

El nivel de compromiso varía de un estado a otro: en Oaxaca, Veracruz y Quintana Roo, el porcentaje de electores que se dice muy o algo comprometidos con su voto representan entre 44 y 46 por ciento, mientras que en Aguascalientes, Durango y Sinaloa el compromiso sube a niveles de entre 54 y 56 por ciento.

También el nivel de compromiso varía entre las distintas candidaturas u opciones políticas. Los más comprometidos en este proceso electoral son los electores que prefieren al PAN, con 65 por ciento, seguidos por los priistas, con 62 por ciento. El nivel de compromiso con el PRD y con Morena es de 58 y 57 por ciento, mientras que con el Partido Verde es de 53 por ciento, volviéndose casi un volado saber si la persona efectivamente votará por el partido que marcó en la boleta de la encuesta.

Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza registran un nivel de voto comprometido de 48 y 47 por ciento, mientras que el PT registra 43 por ciento. Las opciones independientes que compiten en estos comicios suman 53 por ciento de voto comprometido. Los analistas 31 por ciento, y quienes no declaran preferencia por ninguna opción expresan un compromiso de 33 por ciento.

¿Quiénes son los votantes más comprometidos? Los partidistas duros, es decir, aquellos entrevistados que dicen ser muy partidarios de un partido político, registran niveles de compromiso de voto mayores a 70 por ciento. Entre ellos, los panistas duros son los más comprometidos, con 77 por ciento. En contraste, los partidistas blandos muestran un menor compromiso, con porcentajes que varían entre cincuentas y sesentas por ciento, aunque los apartidistas son, como sería de esperarse, los menos comprometidos de todos, con 40 por ciento.

Por otro lado, los votantes probables se ven más comprometidos con su voto que los electores que no son probables de acudir a las urnas.

Mientras que los primeros registran, en promedio, un voto comprometido de 61 por ciento, los segundos de 41 por ciento. De cumplirse esto, se puede decir que el votante es más comprometido que el abstencionista.

Y, por si la creencia es que las redes sociales contribuyen a la independencia y la volatilidad del voto, las encuestas aquí mencionadas muestran que los usuarios de Facebook y Twitter expresan un mayor nivel de compromiso con su opción política que los no usuarios.

El voto comprometido es un cálculo de gran valor para quienes aspiran a ganar elecciones. Éste les da una buena idea de cuál es su base electoral más leal. Pero, visto de otra manera, el voto no comprometido es la ventana de oportunidad para entrar a las filas del oponente. ¿Por qué no está comprometido el elector con esa opción política? ¿Qué no lo convence? ¿Qué tan probable es de cambiar su preferencia?

Visto de una forma u otra, el voto de compromiso es una pieza de información crucial para las campañas electorales. Éste puede ayudar a definir el tipo de mensajes de activación y confirmación dirigidos a electores propios, o de persuasión o disuasión a electores ajenos. Por lo pronto, las encuestas electorales muestran que el voto comprometido va desde un tercio hasta tres cuartas partes, según el tipo de elector.

Twitter: @almorenoal

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