Opinión

Volatilidad y memoria

 
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Banco.

Gil leyó con los ojos de plato y los pelos de punta las “Coordenadas” de Enrique Quintana en la página dos de su periódico EL FINANCIERO: “Cómo vivir en tiempos de volatilidad”. Gamés insiste: cuando el lenguaje de la ciencia entra en el mundo de la economía lo hace envuelto en llamas.

Desde el punto de vista físico y químico, la volatilidad es la tendencia de una sustancia a pasar a la fase de vapor. Esta palabra se define también como la facilidad con que una sustancia se evapora (Wikipedia dixit). Aigooeeei, meditó Gilga con gran sentido conceptual: esto se disuelve y se convierte en vapor, gran horizonte.

Ahora mal: desde el punto de vista de las finanzas, la volatilidad es una medida de la frecuencia e intensidad de los cambios en un horizonte temporal. Oigan esto por piedad: “para un instrumento financiero cuyo precio sigue un paseo aleatorio gaussiano, la volatilidad se incrementa según la raíz cuadrada del tiempo conforme aumenta tiempo”.

Lectora, lector, que no cunda el pánico, el asunto parece arduo, pero no desesperen. Gil sacó sus instrumentos de medición, los datos, las variables, en fon, y realizó la operación: luego del paseo gaussiano, que seguramente es como un paseo por las nubes, el deber se impone y sobreviene la raíz cuadrada del tiempo, siempre según aumente el tiempo. Vamos, no es tan difícil como parece, quién no va a poder con la raíz cuadrada del tiempo. Gilga hizo la raíz y obtuvo como resultado unas vaporizaciones similares a las que emite el gran cráter del Popocatépetl. ¿Lo ven? No era tan difícil.

El barranco

En cierto sentido, Enrique Quintana también ha realizado la raíz cuadrada del tiempo: “no hay recetas. Vivir en tiempos de volatilización financiera es algo equivalente a caminar por la orilla de un barranco. Ojos bien abiertos y reflejos rápidos parecen ser los únicos principios generales”.

Gamés abrió los ojos de plato, como lo sugiere Quintana, y caminó sobre la duela de cedro blanco, duela que, por cierto, Gamés no está dispuesto a vender por la volatilidad. Con las manos entrelazadas en la espalda farfulló su frase clásica: se jodió la bicicleta.

Escuchen esto: si usted contrató una deuda de 100 mil dólares en junio del año 2014, lo que viene es que llore en el diván del psicoanalista, o en el regazo de su mamá, porque la deuda de un millón 286 mil pesos, se convirtió en un millón 563 mil pesos. Es decir, explica Quintana, usted debe 277 mil pesos más de lo que contrató y debe pagar, o sea un 21.5 por ciento más. Sí, para llorar.

Ahora mal: si hubiera sido usted productor de petróleo, continúa Quintana, en junio de 2014, el precio del barril de crudo tipo WTI estaba en 104.73 dólares por barril. Ayer se ubicó en 48.64 dólares por barril, 53 por ciento menos. Ese señor y esa señora del petróleo han perdido 53 por ciento de sus ingresos. Gil no lo quiere espantar, pero en este caso el señor y la señora se llaman México. Sí, las coberturas y los seguros y la manga del muerto. En el amplísimo estudio se oyó un lamento: Aaay, mis hiijoos.

Traducciones

Gil cita aquí de nuevo al gran maestro Juan de Mairena, alter ego de Antonio Machado. Mairena le dijo a un alumno: pase al pizarrón y escriba: “las cosas que acontecen en la rúa”. Bien, ahora póngalo en lenguaje poético, le pidió Mairena. El joven escribió: “Lo que pasa en la calle”. No está mal, dijo Mairena.

Gamés se propuso poner toda la volatilidad en unas cuantas frases y le quedó esto: el dólar se ha trepado hasta la cúspide de los 15 pesos con 90 centavos. El crudo sigue de bajada y llegó a 45.96 dólares por barril, el acabose.

Gilga tiembla. El clásico dijo que lo que ocurre en el pasado vuelve a ser vivido en la memoria. Qué ocurre en ese lugar de la cabeza de Gamés: devaluación, inflación, recortes, despidos, intereses y otros pétalos preciosos de la pinche crisis. Sí, que la boca se le haga chicharrón a Gil.

La máxima de Ramón Gómez de la Serna espetó dentro del ático de las frases célebres: “Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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